Archive for Mes: enero 2016

Nutrición y Cáncer

Los antioxidantes y los radicales libres.

Hoy he leído en "El Economista" una noticia sobre la nutrición y el cáncer.

Me ha sorprendido que desde el Hospital Oncológico de la Comunidad Valenciana no se corrija y explique la verdadera realidad sobre los antioxidantes, presentes en frutas, verduras, frutos secos, aceites de frutos y semillas de calidad y en legumbres, y la formación natural en nuestro organismo de radicales libres. Seguramente su informe estará más detallado pero el periódico ha obviado cosas muy importantes en esta grave enfermedad.

El oxígeno que respiramos produce en nuestro organismo los radicales libres en muchas de nuestras moléculas, es decir, el oxígeno transforma a inestables ciertas regiones moleculares. Estas moléculas inestables pueden inducir al deterioro de otras moléculas, como nuestro ADN. La presencia de antioxidantes reduce la probabilidad de que esto suceda en condiciones normales, pero ¿qué ocurre cuando ya tenemos esta enfermedad? Justo lo contrario, las células cancerosas llegan más lejos y se instalan mejor en otros órganos si consumimos altas dosis de antioxidantes o si tomamos suplementos antioxidantes.

Si que me gustaría destacar lo práctico de la guía; como ejemplo, durante el tratamiento se dan síntomas que dificultan la masticación y deglución y en la noticia comentan muy bien cómo el enjuague con agua fría, con o sin miel, ayuda a combatir la sequedad de la boca o a no tener llagas al tratar de alimentarse los pacientes oncológicos. Destacan que la dieta mediterránea es preventiva, pero no dice que no es buena cuando la enfermedad esta instaurada.

Además de la noticia, os dejo unos enlaces interesantes aquí:

Nutrición ante el cáncer

Nutrientes y cáncer.

Los antioxidantes no son buenos en la enfermedad, aumentan el riesgo, sobretodo en mujeres! La dieta mediterránea es buena en la prevención pero no es un buen tratamiento del cáncer.

Es evidente que los buenos hábitos previenen la incidencia de enfermedades, incluido el cáncer, pero en el caso del tratamiento del cáncer el uso indiscriminado de antioxidantes aumenta mucho el riesgo de metástasis, incluso bajo tratamiento.

Otra evidencia es que un individuo, independientemente de la edad, que esta bien nutrido soporta mejor los tratamientos de radioterapia o quimioterapia; así llegamos a la misma conclusión, la dieta equilibrada y los buenos hábitos son buenos como medida preventiva, no para el tratamiento de la enfermedad o para llevar mejor el tratamiento de radio o quimio.

Hay que comprobar y no creer todo lo que se lee de una noticia; aunque el fin es bueno, el hecho de no afinar en el periodismo los detalles científicos hace que el artículo puede inducirnos a error, fatal por cierto. El error de que una dieta mediterránea, rica en antioxidantes, es buena para combatir el cáncer cuando ya se padece la enfermedad. Y es justo lo contrario.

Guía Dietética Americana para los años 2015-2020

Recomendaciones de la Guía

La guía de HHS y USDA

Los departamentos de Salud y Servicios Humanos (HHS) y de Agricultura de Estados Unidos (USDA) emiten cada 5 años una guía de recomendaciones muy completa sobre la alimentación humana y los hábitos saludables. En ella recomiendan los patrones de las dietas mediterránea y vegetariana, así que es muy propia para nosotros también. Es altamente recomendable para los profesionales y no excluyente para los que quieran aprender a comer, claro que hay que dominar bien el inglés para comprenderla.

En ella, además de los apartados que ya he mencionado, insisten en la práctica deportiva o de ejercicio físico, definen el patrón de dieta americana, realizan apéndices de alimentos ricos en determinados nutrientes y muestran los avances científicos respecto a la nutrición y a la agricultura sostenible en el marco actual.

Los componentes del patrón de vida saludable que promueve la guía incluyen el consumo diario de frutas y verduras frescas, especialmente frutas naturales y enteras, el consumo de granos enteros al menos el 50% de los carbohidratos totales, de leche y lácteos desnatados y las legumbres como fuente de proteína además de las otras propias a este grupo, como carnes, pescados y huevos. Limitan el consumo de azúcares simples, grasas trans y sodio, presentes en muchos productos envasados y preparados.

Veamos una síntesis de lo importante

Puntos más importantes de la guía.

Estoy a favor de casi todo lo que dicen, es discutible la promoción de leche y lácteos pues los componentes propios de estos alimentos están también en verduras de hoja verde que consumidas en crudo junto a un buen aceite de girasol, el más rico en vitamina D, hace que nos nutramos de calcio. Otras fuentes son los frutos secos, muy ricos en minerales y grasas buenas asociadas a la vitamina D.

Si os perdéis con lo del 50% de granos enteros os reconduzco a nuestro entender; se refiere al consumo de arroces integrales u otros cereales integrales, más típicos del desayuno o la merienda que casan muy bien con la leche y el yogur.

Quiero destacar las legumbres, pues 2016 es su año: son muy completas, fuente de casi todos los nutrientes y ricas en proteína. Si se combinan en el mismo plato con patata, arroz, harinas o pan resultan tan ricas en proteínas como la carne o los huevos, sin tener el indeseado colesterol. La inclusión de ellas en nuestra dieta no sólo beneficia nuestra salud, sino que también aportamos nuestro granito de arena para combatir el calentamiento global.

Os animo a dejar vuestros comentarios, estaré encantado de participar con vosotros.

Realiza ejercicio ¡Ponte el reto!

Recomendaciones de la OMS sobre el ejercicio

Meta: ¡Ejercicio!

La actividad física se refiere a todos los movimientos que realizamos con gasto energético. El ejercicio físico es la programación de la actividad física. La falta de ejercicio o sedentarismo contribuye al deterioro de la salud aumentando el riesgo de desarrollar distintas enfermedades, se hace pues rotundamente necesario combinarlo con una dieta variada y equilibrada para tener una buena salud y bienestar físico e intelectual.

La OMS recomienda ejercicio físico para niños mayores de 5 años y adolescentes menores de 17 años, 60 minutos acumulativos diarios de intensidad moderada a intensa. Para los mayores de 18 años, 150 minutos moderados o 75 minutos intensos a la semana. Es muy poco el tiempo que tenemos que usar si la semana tiene 10.080 minutos. También recomiendan a las empresas facilitar en el trabajo el desarrollo de programas que promuevan la actividad física y la alimentación saludable.

El ejercicio para llegar a la meta

Ejemplo de ejercicio.

Hace poco instalaron máquinas de ejercicio al aire libre en un parque al que voy todos los días a pasear con mi amiga Flecha. Con la lluvia y el viento se hace peligroso el patinar por ciudad así que perdí la programación de mi actividad. La estoy recuperando gracias a rediseñar los paseos, en ellos incluyo, además de pasear, 30 minutos de elíptica y 15 minutos corriendo de vuelta a casa. ¡A lo tonto hago 225 minutos a la semana!

Sobre las recomendaciones deciros que no debemos dejarnos llevar y ser conscientes y constantes. Es muy poco el tiempo que debemos invertir a la semana como para arriesgarse a tener una enfermedad; detrás de ellas hay evidencias científicas válidas para la gran mayoría de las personas.

“Bebe y come todo lo que puedas: los buffets”

Los buffets y las comilonas aceptadas culturalmente

Los buffets.

Resulta increíble hasta que punto el sentirnos ricos o pobres puede afectarnos en otros aspectos de la vida; propongo pues una filosofía a la hora de comer: "No es más feliz el que más tiene, o el que más come, en nuestro caso" Hay que sentirse bien con un@ mism@.

Podemos repasar los conceptos de riqueza y pobreza y ver que estos conceptos engloban algo más que el valor monetario. Tenemos que desbancar el concepto del "gordito feliz" y otros lastres culturales.

Es difícil, nuestra cultura nos manda celebrar con comida y bebida determinadas fechas y eventos, pero no imposible, solo hay que conocer cómo!

Ven a conocerte

Hace muy poco leí un artículo.

Habla de nuestra percepción, física y psíquica, hacia los buffets libres y restaurantes de comer hasta no poder más. Es el primero que he visto que cuestiona este tema y que lo relaciona con el coste del restaurante o buffet.

Lo interesante es que si existe una relación entre sentirse mal físicamente y mostrar arrepentimiento cuando se come mucha comida en los establecimientos más baratos. ¡Quiere decir que disfrutan mejor la comida los que pagan más!

La cuestión es que no tenemos porque comer mucho, ya no nos hace falta ese hábito. Somos capaces de controlar la ingesta en todas sus variables, al saber variarlas podremos disfrutar igualmente de las fiestas. Todo en la vida fluctúa. Puede que lo óptimo sea pagar algo razonable por un menú suficiente, equilibrado y de calidad.

(Siğirci and Wansink BMC Nutrition (2015) 1:36 DOI 10.1186/s40795-015-0030-x)

Cuidados de nuestros mayores

Cuidar a nuestros mayores

Los mayores, de ellos venimos y hacia ellos vamos.

Nuestros mayores seremos nosotros con el tiempo.

Debe ser una preocupación de todos que los cambios individuales asociados al envejecimiento no impliquen una perdida de oportunidades y mucho menos de sus derechos.

La vida de las personas adultas mayores no tiene por qué ser pasiva o carente de participación en distintos ámbitos de la sociedad.

Desde nuestra educación debemos respetarles y quererles, comprender sus limitaciones y ayudarles con los nuevos avances, recetas y alimentos que desconocen, incitarles a buscar y probar las cosas que despiertan su curiosidad.

Situación actual de los mayores

¡Cuidado!

En estos tiempos que corren la mayoría de nuestras madres o abuelas o de nuestros padres o abuelos suelen ser víctimas de sus propias raíces y de la situación familiar, en su mayoría desfavorable. Son, junto a los peques, los más vulnerables; con problemas de salud que si no se cuidan ciertos aspectos pueden generar un aumento de las enfermedades o de síntomas asociados a las enfermedades. Los principales problemas a los que se enfrentan son: limitación de la consciencia respecto a la malnutrición, cambios adversos en su nutrición, falta de personalización de sus tratamientos y su seguimiento. Las personas que llevamos a cabo tratamientos y seguimientos nos vemos involucrados demasiado tarde, perdiendo efectividad en el tratamiento. Se hace extremadamente necesario más atención y facilitación en la gestión de la desnutrición de nuestros ancianos y ancianas.

Consejos para nuestros mayores

Adaptarnos a nuestros mayores.

Primero debemos asegurar su correcta nutrición y sus limitaciones a la hora de nutrirse. Elegir siempre alimentos bajos en grasas, colesterol, sal y azúcares añadidos. Deben predominar frutas y verduras, lácteos, legumbres y no olvidar nunca las hierbas para sazonar. En menor medida el resto de alimentos. Y evitarse excitantes como el café, té o chocolate, alcohol, los productos precocinados y los fritos. La elección de los alimentos debe hacerse bajo esas limitaciones mencionadas: capacidad de masticación, de salivación y para tragar la comida; en estas edades estas capacidades normalmente están reducidas. ¿Quién mejor que nosotros para observarles y ayudarles? Bueno están los asistentes para mayores, pero ellos están desempleados ahora mismo y nuestros padres y abuelos no pueden esperar a que pase la crisis.

Segundo tienen que tener movimiento, el que puedan. Hacer ejercicios físicos y mentales, tareas que le ayuden a estar activos y no me refiero a cuidar de sus nietas y nietos, deben tener pasatiempos en los que disfruten de cosas que les gusten.

Tercero es que pueden caer en la monotonía de pures y papillas, existen muchas variantes de estas como para que no varíen. La carne cocinarla ya picada, usa mitad de leche y mitad de agua para cocer verduras que no huelen bien (tipo brócoli o coliflor).

Cuarto es el timing! Deben comer 4 o 5 veces al día, pequeñas dosis ricas en fibras, vitaminas y minerales. Beber mucha agua durante el día, incluso sin tener sed o no ser verano, en invierno nos podemos deshidratar de igual manera.

Por último, quinto y sin que sea menos importante es que no coman solos; la soledad es el peor amigo de la comida, siempre comemos y asimilamos mejor lo que ingerimos en compañía. La compañía evita caer en la inapetencia para comer, evita distensiones y preocupaciones y rompe la monotonía. ¡Hay que visitarles más a menudo!

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