Archive for Mes: abril 2016

Zanahorias

No sólo buenas para estar morena/o.

Parece que la tendencia de esta raíz es de comerlas para broncearnos, aun siendo un fuerte protector solar no nos debemos limitar a esta cualidad, la zanahoria tiene más propiedades y muchas interesantes según los perfiles predominantes de sobrepeso, obesidad y diabetes.

Su temporada es de Mayo a Diciembre-Enero, ahora mismo se pueden adquirir de invernadero. Siempre son mejor las naturales, con sus imperfecciones estéticas y dentro de su temporada por naturaleza.

Son muy versátiles en la cocina y pueden acompañar muchos platos y guisos, además de ensaladas o como aperitivo con un poco de zumo de limón.   

Zanahorias

Vamos a ver el resto de propiedades y su composición

Por su composición podemos afirmar que son una buena fuente de ácido fólico y calcio, muy recomendables para las embarazadas y mujeres que dan el pecho. Nombraré a la provitamina A, la del bronceado, pero destacaré su acción protectora frente a accidentes cardiovasculares, previenen las úlceras, la invasión de parásitos intestinales, la ceguera nocturna y otros tipos de cáncer que no son el de piel. Su contenido en fósforo y potasio relaja la ansiedad y el cansancio mental. Al comerlas crudas reducimos la formación placa bacteriana y fortalecemos las encías. 

Su contenido en glúcidos complejos, o de digestión lenta, las convierte en aliadas de los diabéticos, tienen un índice glucémico muy bajo. Son pobres en calorías y en grasas, son ricas en agua y fibra soluble, lo que las hace altamente recomendables para adelgazar o mantener el peso. También abren el apetito, indicadas para personas convalecientes o con tendencia a la anorexia. Ayudan a regular el ciclo menstrual, disminuyen el colesterol, fortalecen el pelo y las uñas, previenen la anemia y ¡promueven la síntesis de la hormona de la felicidad!

Incluirlas en nuestra dieta variada no es difícil, son muy versátiles en la cocina. Aprovéchalo y disfruta de todas sus propiedades.

¡Cuidado con el xilitol que contienen! Como casi todo en esta vida, el abuso puede traerte algún problema, si nos empachamos a base de zanahorias puede provocarte diarrea, más aún si eres sensible a este compuesto.

 

Nabo y Pepino.

¡Estos polémicos vegetales!

Nos encontramos con dos vegetales con muchas propiedades pero con unos nombres culturalmente peculiares. Recordemos a la papaya, el higo, el plátano o banana y como estamos hablando de alimentos para cocinar, mencionemos también el potorro (o salero). Así concluimos la broma y empezamos a hablar de cosas serias.

El nabo se cultiva todo el año pero a partir de Abril hasta Diciembre es más fácil de encontrar y lo podemos comprar más barato. Es un buen aditivo para cualquier guiso o crema de verduras, incluso puede sustituir a la patata en dietas de adelgazamiento.

El pepino acompaña al sol, de esta forma la primavera y el verano es el tiempo clave para incluirlo como alimento habitual. Si no te sienta bien comerlo, úsalo en tu piel, Cleopatra ya lo usaba como cosmético.

El nabo.

Es una crucífera y como tal tiene un sabor picante y amargo, depende de la variedad de la especie. Otras crucíferas son la mostaza, la coliflor, la col, el brócoli, el berro, el rábano o la rúcula. Todas tienen glucosinolatos o tioglucósidos, compuestos por un azúcar y una cadena variable pero de estructura fija que contiene azufre y nitrógeno. La separación enzimática del azúcar libera la cadena que tiene ese sabor picante y amargo. Algunos de ellos se han sometido a estudios y uno de estos resultados es que el nabo es indispensable en dietas para prevenir el cáncer. Su consumo disminuye el riesgo de padecer muchos tipos de cáncer, tanto femeninos como masculinos.

Son pobres en calorías; en cambio son ricos en agua, fibra, minerales (calcio, selenio, potasio y yodo) y en algunas vitaminas del grupo B (cómo el ácido fólico) y vitamina C. Son una excelente opción para adelgazar, eliminar líquidos y combatir el cáncer y una buena opción para mantenerse y envejecer de forma saludable.

La forma más interesante de comerlo es crudo pero por facilidad puedes añadirlo a tus guisos y cremas. ¡Pruébalo rallado en ensalada!

Toda la familia de crucíferas es recomendable excepto para las mamas que dan el pecho, pueden alterar el sabor de la leche y provocar rechazo en el bebé. 

Nabo

El pepino.

Es una cucurbitácea, como el calabacín, la calabaza, el melón y la sandía. La familia se caracteriza por poseer flavonoles y saponinas, también denominadas jabones, los primeros son unos potentes antioxidantes y los segundos tienen múltiples efectos como limpiar el tubo digestivo, bajar el colesterol y prevenir el cáncer. El pepino también contiene cucurbitacina, aunque no destaca por su contenido. Éste tiene un efecto laxante o vomitivo. No es aconsejable comer mucha cantidad y debemos reducir su consumo si somos personas de estómago delicado y/o que producen muchos gases. La cucurbitacina se usa como vomitivo en medicina. La mayor fuente de este compuesto está en la sandía espinosa o sandía del diablo, con cantidades suficientes para matar a muchos animales, excepto cabras y caballos que si la metabolizan.

Además son ricos en agua, calcio, potasio, ácido fólico, carotenoides y provitamina A. Su bajo contenido en calorías le hace un buen aliado para adelgazar, favorece la excreción y eliminación de líquidos y limpia el tubo digestivo y los riñones por su alto contenido en una familia de enzimas denominadas eripsinas, que rompen restos proteicos acumulados y disminuyen, por tanto, la formación de piedras. 

Equipo de investigación. Dietas.

Tras visualizar el programa completo he llegado a unas conclusiones muy bien definidas:

  1. Comer sano y variado, sobretodo variado. No hay que correr riesgos innecesarios, hay que disfrutar el camino. No tienes que desalentarte por cambios drásticos, en una dieta sana hay pocas restricciones debido a su variedad.
  2. El camino es practicar ejercicio físico y comer de forma equilibrada o adaptada en caso de enfermedad. Es un camino simple pasados los días en que te habitúas a practicar deporte y distribuir tu alimentación diaria correctamente y semanal de forma variada se convierte en una rutina sin esfuerzo.
  3. Huir de modas y publicidad, son manipulaciones para comprar cosas que no necesitamos. Alteran nuestra percepción de salud a cánones de belleza enfermiza. Estas manipulaciones están muy ligadas a la mujer, que lleva siglos sufriendo estos vaivenes, ahora quieren incluir a los hombres y los medios lo están consiguiendo. Eres lo que comes, eres lo que compras para comer. El primer ejercicio es saber con qué llenamos la nevera.  
  4. Mirar las etiquetas de los productos que compramos; con que aceites están hechos, cuantos aditivos tienen... si no tenemos tiempo para preparar nuestra comida en casa, al menos comprar cosas de calidad. Dicen que lo barato sale caro, multinacionales e intermediarios con países pobres son los grandes beneficiados, no nosotros al comer sus productos. Ve a comprar en tu mercado local, incluso manufacturados. Aunque debemos intentar cocinar nosotros mismos. 
  5. Luchar por nuestro propio tiempo. La vida no esta hecha para que trabajemos 12 horas al día. Tenemos que tener tiempo para el ocio y deporte personal, para cuidar lo que comemos y para disfrutar de los nuestros. España es de los países donde más horas pasamos trabajando y también somos muy desorganizados. El estrés es un enemigo de la salud, afecta al subconsciente a la hora de comer y dormir.

Judías verdes

Variadas, sabrosas y nutritivas, tres puntos muy fuertes.

Existen más de 100 variedades, las conocemos tanto en su forma seca o maduras como en su forma fresca o con vaina, ¡exacto!, son legumbres o leguminosas. Es una planta anual, pero su temporada comprende desde Abril hasta Septiembre. Voy a hablar aquí de su forma fresca, con su vaina, caracterizadas también por contener semillas inmaduras, presentan grandes variaciones entre secas y frescas.

Su composición de nutrientes es notable, la vaina es rica en agua, fibra, vitaminas y minerales y su grano contiene algo de lípidos poliinsaturados, los que las hacen sabrosas que otras verduras, algo de glúcidos, vitaminas y minerales. Como podemos observar tienen un perfil muy completo, idóneas para combinar y enriquecer.

Otra virtud que tienen es la facilidad de incorporarlas a nuestros platos: aliñadas, salteadas, en ensalada, en tortilla, en crema, en sopas, rehogadas con jamón o huevo... pueden ser las verduras más aceptadas. ¡No perdamos esta sana costumbre!

¡Ricas, ricas!

Muchas de sus vitaminas participan en reacciones de nuestro metabolismo muy importantes, como la vitamina K en la coagulación sanguínea, la vitamina B9, o ácido fólico, muy importante en el desarrollo del feto o la B1 en la producción del neurotransmisor acetil-colina, molécula implicada en la memoria y deficitaria en enfermos de Alzheimer.  

Son protectoras de la piel, de las mucosas, de los ojos, de los sistemas circulatorio, digestivo, esquelético, excretor y nervioso. Muy buenas para adelgazar; su contenido en lípidos y glúcidos es bajo y además son de los saludables, son hipocalóricas, es decir, 100 gr de judias verdes frescas tienen menos de 100 Kcal. De su combinación sana con otros alimentos de calidad y en cantidad moderada nacen platos definitivamente completos. 

¿Te gusta? ¡Interacciona! :)