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Taller de nutrición inteligente y sostenible

taller plasticos gaviota

Un taller. Una buena forma de colaborar.

Nutrición sostenible e inteligente.

Hace unos días colaboré con la ONG @DECCO Internacional para realizar un taller de nutrición inteligente y sostenible. Esta formación está diseñada para formar a inmigrantes como cuidadores a domicilio y favorecer su inserción. En ella además de darle un enfoque sobre el cuidado de personas mayores insisto en la necesidad de la actuación individual para la sostenibilidad del planeta. Parece que no podemos hacer nada al respecto pero ¡no es cierto!

En ella vimos los consejos para hacer la compra de manera sostenible. Recomendaciones válidas tanto para las personas mayores como para los alumnos y las alumnas. Incluí los últimos avances en nutrición, nuestra genética y nuestra flora bacteriana o microbiota, para comer con cabeza. Os voy a comentar algunos de ellos.

Al final, animé a todos y todas a llevar una relación sana con las personas que van a cuidar. Debemos fomentar la comunicación y compartir experiencias y que mejor forma de hacerlo que con la comida y con respeto. Cada alumno o alumna venía de alguna parte del planeta, con mucho que decir y aportar. La última parte del taller la realizaron ellos y ellas, aportando las dietas de sus países de origen.

Taller nutrición inteligente y sostenible

¿Sostenible? No es coincidencia

La dieta mediterránea es sostenible.

Parece que hemos olvidado que la dieta mediterránea es a base de frutas, verduras y legumbres. Si que hay huevos, pescados, quesos y yogures y carnes, pero no dominan la dieta como es lo habitual ahora. En el taller puse ejemplos comparativos sobre el impacto de las personas veganas, vegetarianas, omnívoras y carnívoras. ¡No por ello los quería convertir al veganismo! Si predominaran las verduras, las frutas y las legumbres en nuestra alimentación no solo sería bueno para nuestra salud sino también para la salud del planeta. Se gastan muchos recursos en producir carnes y se arrasa con los océanos para obtener pescado. Tenemos que cuidar el agua y el terreno, son recursos limitados devorados por la demanda de productos de origen animal. Debemos sumar el uso de terreno para cultivar palma, por ejemplo, y no solo con fines alimentarios, sino como fuente de biocombustibles.

Un taller contra los plásticos.

Podemos procurar usar bolsas reutilizables y olvidarnos de las de plástico. Podemos punir a las empresas que envuelven una y otra vez sus productos en varios plásticos no comprando sus productos. Podemos comprar a granel con envases que tengamos en casa, siempre que sean de uso alimentario y con el mismo fin. No podemos usar un envase de detergente para comprar legumbres. Lo que no podemos permitir es que sucedan hechos como la muerte de la ballena rellena de plástico o las aves dando de comer plástico a sus crías. Imágenes que se me han quedado grabadas en la mente y que espero que ayuden a concienciar a toda persona que las vea. Son pequeños hábitos que hacen, grano a grano una montaña.

Sostenible e inteligente.

Vimos como esos plásticos pueden dejar residuos que actúan como hormonas en nuestro organismo, como el caso del Bisfenol-A. Con este ejemplo, introduje la epigenética o como el ambiente afecta a nuestros genes. ¿Cómo podemos cuidarnos al respecto? Adquiriendo el hábito de comer más frutas y verduras. Teniendo disponibles en nuestro organismo más vitaminas y minerales.

Además, con la fibra de las frutas, las verduras y las legumbres le damos de comer a la microbiota intestinal. Nos olvidamos que somos un 90 % de microorganismos y sólo un 10 % de células eucariotas humanas. Muchas enfermedades como las alergias, las intolerancias, la obesidad o la diabetes son controladas por una microbiota sana, sin necesidad de tomar tanto medicamento ni antibiótico. Tenemos una absurda guerra contra las bacterias. Tenemos que modificar nuestros hábitos para hacerlos saludables y con ello alcanzar un estado óptimo de salud.

Hábito y sociedad.

el mal habito puede llevar a la anorexia
Combatir los malos hábitos

Los hábitos son la clave.

El día internacional sin dietas.

Hoy día 6 de Mayo se celebra este día, promovida por la feminista Mary Evans Young desde 1992. Las razones por las que ella comenzó siguen siendo vigentes, todavía no se ha alcanzado la conciencia colectiva. La promoción de determinados cánones de belleza por parte de otros interesados llevan a las mujeres a dietas contraproducentes. Muchas veces con muchos riesgos y complicaciones que pueden ser muy complejas, como la disbiosis o los trastornos mentales.

Las dietas no sirven para instaurar hábitos, sobretodo las más estrictas o las que eliminan grupos de alimentos. De hecho lo mejor para perder peso es: uno, comer un poco menos, cuando se come de todo y de forma equilibrada, y dos, aumentar el gasto energético a través de la realización de actividad física o deportiva. Lo importante y difícil es conocerse, saber qué, cuándo, cómo y porqué nos sientan peor ciertos alimentos.

El mantenimiento de unos hábitos asegura poder cumplir la mayoría de los objetivos de este día. Cuestionar la idea de una forma corporal "correcta". Concienciar sobre la discriminación por razón del peso. Alentar de la obsesión mediante un día libre de dietas. Resaltar hechos acerca de la industria del adelgazamiento y su ineficacia. Recordar a las víctimas de los desórdenes alimenticios muertas o enfermas. Merece dar cabida a este día.

El mal hábito de obsesionarse con la dieta

El 90 % de las personas que sufren anorexia o bulimia son mujeres

Las mujeres tienen un problema que nunca han buscado. Pequeñas malos hábitos, en todos los sentidos, se unen para ir formando una enfermedad muy compleja. Aún así, el 40 % sana por completo y por fortuna sólo un 3 % muere. El problema es la cronicidad. Cuidado si alguna persona cercana muestra comportamientos extraños como aislarse de sus familiares y/o amigos y amigas o pone pretextos a la hora de comer. El tratamiento debe ser combinado y multidisciplinar.

El primer ejemplo es el adulto. Si los padres y madres tienen hábitos sanos, su descendencia también los tendrá. A veces, a medida que crecen se producen cambios en los hábitos y siempre se puede tener una consulta para conocerlos y actuar. La otra parte es conocer la predisposición genética a ciertas enfermedades, ya se puede saber mucho a través de la Nutrigenómica. La personalización de la dieta es cada vez más relevante. A este factor se le une que cada uno tenemos una microbiota intestinal que digiere por nosotros y nos permite absorber determinados nutrientes dependiendo de los microorganismos que alimentemos. El hábito es también qué y a quién le damos de comer de nuestra microbiota intestinal.

el mal habito puede llevar a la anorexia

“Sin azúcares añadidos”, ¿es realmente sin azúcar añadido?

azúcares

¿Qué ocurre cuando los edulcorantes son azúcares?

¿Qué se dice en el mundo sobre el "azúcar añadido"?

En el plano legislativo, en Estados Unidos: "Un alimento sin azúcares añadidos significa un alimento sin cualquier monosacárido o disacárido añadido o cualquier alimento añadido que contenga monosacáridos o disacáridos que se utilice por sus propiedades edulcorantes " En Dinamarca se agrega que se debe tener precaución si los fabricantes usan alcoholes de azúcar (polioles) ya que estos pueden proporcionar algo de energía. 

La realidad que subyace a este dilema es que hay azúcares que nosotros absorbemos, ya que tenemos el metabolismo preparado para absorber, romper y usar esos determinados azúcares. Nuestro genoma contiene los genes que codifican los transportadores y enzimas necesarios para asimilarlos. Los que no tenemos capacidad de absorber y metabolizar se dicen que son edulcorantes.

¿Alguien en nuestro cuerpo es capaz de metabolizarlos por nosotros?

La respuesta es sí. Nuestro microbioma o la anteriormente llamada "flora intestinal" es capaz de metabolizar los edulcorantes que creemos no absorber y transformarlos en productos asimilables, bien para otros miembros del microbioma bien para nosotros mismos/as.

 

Azúcar
Azúcar

Azúcares especiales.

El aspartamo y otros edulcorantes.

Para entenderlo mejor vamos a ver la naturaleza de los edulcorantes. Como he dicho antes muchos edulcorantes son azúcares que no podemos absorber por nosotros mismos. Pero hay edulcorantes cuya naturaleza es proteica, mejor dicho aminoacídica. El aspartamo es un ejemplo de ello. Este edulcorante resulta de la combinación de dos de ellos, del ácido aspártico con la fenilalanina. Otra naturaleza son los anillos de azúcar hechos sales, con azufre por ejemplo, como el ciclamato monosódico. La mayoría de ellos generan problemas cuando son modificados por la flora intestinal; claro está, todo tiene su dosis y su especie. Normalmente se ensaya en ratas de laboratorio y no podemos comparar de manera 100 % fiable que si en ellos causa cáncer en nosotros vaya a pasar lo mismo.

Los estudios que realizan sobre los edulcorantes consisten en detectar su presencia en las heces cuando es consumido y eso muy raro que suceda. Pocos son los sustratos alimenticios que no son modificados por las bacterias intestinales de cualquier especie animal y salen sin modificar en las heces. Los edulcorantes no se encuentran entre ellos.

¿Azúcar o edulcorante?

La difícil decisión. 

En principio, si no abusamos de dulces ni productos altamente procesados, no deberíamos preocuparnos mucho por usar algo de azúcar para endulzar el café. Si abusamos de estos productos,por el motivo que sea, mejor ¡no endulces nada! La recomendación debe ser la que las autoridades permitan dentro de la legalidad y son los consumidores los que deben hacer un consumo responsable. A los profesionales les corresponde tener en constante debate estos asuntos y poder mejorar siempre que se pueda la legislación. Además de informar a los consumidores de los avances, de los estudios realizados y las recomendaciones que vayan surgiendo o modificándose.

Mi opinión personal: dedique algo de tiempo a cocinar. Evitará muchos edulcorantes de productos elaborados y controlará lo que come, pues lo prepara usted mismo/a. Otro: no tome muchos refrescos y huya de lo light o lo zero. Así, cuando tenga un evento o día complicado puede permitirse sin que resulte insano tomar algo precocinado o algún refresco. Debemos controlar nuestros hábitos.

Espero que se genere el debate suficiente como para mejorar la legislación vigente. Sirva para acordar un término claro para el azúcar. Sirva para recordar que el microbioma es un órgano más de los seres vivos. Sirva para que podamos entre todos corlar la legislación y que lleguen lo más seguros posible los productos a los consumidores.

 

La fuente de este debate en inglés.

 

Fosfatos como aditivo alimentario.

fosfato de hierro

Los fosfatos.

Los fosfatos están naturalmente en nuestro organismo. Forman parte de nuestros huesos y dientes, estabilizan  el ADN, están en los lípidos de nuestras membranas y forma la moneda energética de todos los seres vivos, el ATP. Su comportamiento cuando lo ingerimos está asociado a la sal que forma con otro elemento. Normalmente, éstos elementos suelen ser sodio, calcio, potasio, magnesio y amonio. Por lo que su uso lleva una carga proporcional de éstos, aumentando la competencia y las interacciones entre estas mismas formas minerales. Pasa por modificar la ecología microbiana del intestino y surgir nuevas modificaciones a través del metabolismo del microbioma. Termina con una modificación de las condiciones para nuestros canales y transportadores para la absorción de estos elementos.

Los fosfatos engloban a un grupo de aditivos alimentarios que van desde las series formadas por E-338 a E-343 hasta la serie de E-450 a E-452 todos ellos con muchos (i) y el 542 proveniente de huesos. Corresponde al uso del ácido fosfórico y sus sales y no deberían presentar un riesgo. Están catalogados como posiblemente seguros, pero eso sólo le sirve al fabricante de productos elaborados como alimentos, bebidas y medicamentos.  Pero... ¿Quién guía a los consumidores? ¿Podemos consumirlo sin un autocontrol? Sin querer demonizar a los fosfatos, una sustancia que puede ser usada como medicamento debería tener una revisión mucho más exhaustiva por parte de las autoridades.  Tienen que ser realistas en que la mayoría tendemos a buscar lo fácil a la hora de comer, normalmente por falta de tiempo.

ATP fosfatos
fosfatos
fosfato de hierro

Los fosfatos. ¿Nutriente o Aditivo?

Después de todo el revuelo provocado por el "fake-new" sobre el fosfato y la carne de kebab, podemos observar el posicionamiento sobre el uso de este tipo de sales para la conservación no sólo de productos proteicos de origen animal (carnes, pescados, moluscos y crustáceos y leche y derivados). También se usan sales de fosfato para la conservación de bebidas de té, café, cereales o zumos de frutas, de salsas, de grasas untables, conservas de frutas y hortalizas, licores destilados de graduación mayor de 15, sidra, panes y pastas, productos elaborados con huevo, con leche o con fruta, productos con cacao o chocolate, purés y galletitas saladas.

¡El fosfato está en muchos alimentos!

Los fosfatos están en muchos productos que en principio no deberían estar, aunque alguno de ellos si que lo tiene como nutriente como cereales, frutos secos, leche y derivados y algunas carnes. Cómo se puede observar el problema es que está muy presente en alimentos que comemos habitualmente debido a nuestra falta de tiempo para elaborarnos nuestros alimentos. También depende pues de nuestra intención ya que comer frutas u hortalizas frescas o hacerse un té o un café no supone un sobre esfuerzo. Se puede ampliar a hacer tus propios postres y panes, tus salsas y purés de frutas o de verduras libres de fosfatos como aditivo.

 

¡Atención a los agravantes del fosfato!

Hay dos puntos sobre el fosfato que hay que comentar y provocar el debate para que las personas sepan qué y cómo comen:

La reducción de sal sódica. Las autoridades sanitarias quieren reducir el sodio de nuestras dietas mediante leyes. El fabricante o intermediario al que le limitan el uso de sal común, está usando otro tipo de sales, entre ellas las de fosfato. Evidentemente los que usan las sales como conservantes buscan algo sencillo y económico, no hacen las modificaciones necesarias para que sea saludable o inocuo. Se basan en las normas y son las leyes las que les permiten usar otras sales que no sean ricas en sodio.

En los estudios siempre se obvia los efectos en el microbioma del intestino y los efectos modificadores que ellos provocan en los compuestos que después absorbemos. En otros que ya se conocen, no sólo un exceso de fosfatos en nuestro organismo supone un riesgo cardiovascular sino que también está relacionado con otras enfermedades renales.  Por ejemplo, con la colitis y la enfermedad inflamatoria intestinal. El aumento de moléculas de inflamación y especies reactivas del oxígeno (ROS) están relacionadas con la interacción alimento-microoganismo-mamífero. Este aumento de ROS podría relacionarse con el aumento de riesgo de cáncer de colon.

¿Qué hacemos?

Más vale prevenir. Evitar alimentos procesados, con fosfatos que ya tenemos con los que los contienen de forma natural. Buscar nuestro horario para cocinar a nuestro gusto platos, panes o bebidas a base de alimentos crudos y/o sin aditivos. Es sencillo si lo hacemos un hábito. Lo ideal es usar las sales de fosfato como suplemento en ciertos casos como estreñimiento, indigestión o modificar el calcio o el fosfato de nuestra sangre. Lo que no es ideal es que estemos atiborrados de fosfatos por ponernos las cosas difíciles para no comprar alimentos ultraprocesados.

Importante pero sin relación con los fosfatos.

He recibido correos electrónicos y llamadas para establecer colaboraciones conmigo. Os agradezco mucho vuestra intención, sería un placer poder trabajar con alumnos de España y alumnos extranjeros que vienen a España. Por el momento estoy realizando un máster y emprendiendo unos cambios que no se con precisión dónde me llevarán. Mantendré las publicaciones, pero los servicios los limitaré a casos muy concretos. Seguiré atendiendo a toda persona que me escriba.

Muchas gracias.

Antes de ponerse a dieta…

dieta milagro

La dieta del chocolate negro

Para ponerles en contexto, este post viene de las lecciones que recibo en el Máster de Biología Industrial y Aplicada. En la asignatura que hablamos de comunicación y ética, hemos visto el documental que está más abajo. Es del 2016 y lo han repuesto este año hace unos pocos meses. En él, el grupo que lo ha realizado, ha realizado una investigación sobre el chocolate negro en la dieta, ha manipulado los resultados para que queden coherentes, lo ha publicado en una revista, ha enviado una nota de prensa y se hizo viral. El fundamento del documental es que la dieta del chocolate es una farsa bien vendida, como tantas y tantas dietas milagro.

Merece mucho la pena verlo.

Dieta milagro

Cuestiona la dieta!

Desmigajar la dieta, ¡ardua tarea!

Primero es conveniente analizarla a fondo y si no nos proporciona muchos alimentos variados, descártela. Normalmente al realzar las virtudes de algún alimento en particular se descuidan o desequilibran otros. Si le ofrecen sustituir alimentos por sobres o algo que se compre, es absolutamente innecesario y sabrá que lo que le intentan es vender, no que adelgace. 

Segundo, quién ha difundido la dieta en cuestión. Las revistas de divulgación general hacen eco de artículos de dudosa calidad y se basan en ellos para vender una dieta sin molestarse en verificarlas. Una vez detectes una revista que haga eso, desconfíe para siempre de esa revista.

Tercero, quién ha realizado el artículo científico en el que se basa la dieta y quién o qué revista científica lo verifica. Se sabe ya de muchos fraudes en la publicación de artículos. En la elaboración de la estadística, en la corrección o el coste de publicación. La necesidad y competitividad entre Universidades y entre Revistas incentivada por el modelo empresarial, crea un campo de cultivo donde anidan corruptelas varias y personas poco honestas con lo que debería ser el desarrollo de la ciencia.

Por último, quién lo patrocina. Si lo ha realizado o patrocinado alguna de las grandes multinacionales y otras grandes empresas, sospeche muchísimo. Aunque la financiación o la realización de programas o guías para los consumidores es un valor de marketing  en alza, nunca se va a realizar sin que hayan beneficios económicos. Otra consecuencia del modelo empresarial en la Universidad. Sólo se puede hacer lo que genera dinero, algún fondo institucional puede caer. De todas formas, es la institución la que elije el objeto de estudio.

Cambie sus hábitos.

La modificación de nuestros hábitos es la mejor dieta.

Hace poco tuve el placer de trabajar con @crossfitriolivre, hace tiempo que no los veo ya que mi vida ha dado un pequeño giro para estudiar. Gracias al documental he recordado la ferviente devoción que tienen los crossfiteros/as por la dieta paleolítica. La paleo no es una mala dieta, promueve un consumo variado de frutas, verduras y frutos secos que provocan cambios favorables en el organismo, mejor salud cardiovascular y del metabolismo de las grasas y de vitaminas y minerales. Elimina los productos elaborados que también mejora la salud. Pero demoniza sin razón a las legumbres y no hace falta comprarse los muffins, pasteles de carne, barritas o galletas paleo. Además si todos tomamos proteínas animales el medio ambiente se va a pique, las legumbres amortiguan la necesidad proteica humana a nivel global. Y no todas las personas reaccionan igual ante esta dieta.

Las personas que saben equilibrar su vida a través de los hábitos son las que más fácil tienen para acomodar su alimentación y el ritmo de vida juega un papel crucial. Tenemos que tener tiempo no sólo para hacer ejercicio sino también para hacernos nuestra propia comida. Nadie mejor que uno/a para preparar algo que nos guste, que nos siente bien y sabiendo que materias primas estamos usando. Mal vamos con cualquier dieta que lleva productos asociados.

dieta milagro

Feliz dieta de Navidad 🙂

El tiempo pasa muy rápido. Ya hace dos años que escribo y atiendo a personas. A todos y todas que habéis confiado en mí, a mi familia, a las personas que me han apoyado, a las que han compartido, a las que he conocido... ¡gracias! 

Espero poder seguir haciéndolo junto a vosotros y vosotras.

Bacterias ¡Qué guerra más absurda!

microbioma, bacterias y disbiosis

¡Ya hemos dado por hecho que todas las bacterias son perjudiciales!

La guerra contra las bacterias.

Éste hecho es muy peligroso y nos encamina a una guerra en la que tenemos todas las de perder. Las bacterias estaban aquí antes que nosotros y si a nosotros nos pasara algo ellas seguirán evolucionando. Toda la tierra vive en armonía con ellas pero estamos empecinados en hacer la guerra y luchar contra un equilibrio natural, en vez de aprender de él. Me gustaría comentarles algunos detalles de lo que nos hacen ver y creer. Sin embargo tenemos que ser cautos ya que lo que pretenden es ganar dinero, no que estemos sanos y saludables.

Una superficie sin bacterias naturales es una oportunidad para colonizar.

Nos han inculcado la idea de que las cosas estériles son más sanas que las que contienen bacterias. Es totalmente falso. Si afirmo que es mejor que hayan bacterias saludables que controlen a las patógenas probablemente me llamen loco, pero todo el ecosistema en el que vivimos está plagado de bacterias y es mejor que sea de esta forma.

La historia microbiológica ha instaurado una cultura bactericida y una moda anti-bacteriana que subyace a las teorías de patología de Pasteur y Koch y de selección natural de Darwin. El 80 % de las bacterias no hacen nada malo cuando predomina un 10 % las bacterias fermentadoras beneficiosas o sintrópicas, ya que promueven un equilibrio en las que todas están contentas. El 10 % restante de bacterias oxidativas patógenas o entrópicas no pueden hacer frente al 90 % restante. El ambiente en el que vivimos no es un escenario estático como se propone en la selección natural, hay muchas especies que colaboran en él. Pensemos en la flora intestinal, de la piel, de los ojos, vaginal... No solo en nosotros, los humanos, cada especie, animal o vegetal, tiene una flora asociada para su correcto funcionamiento.

Muy importante en relación a este anuncio de los Morancos, los famosos no deberían anunciar productos. En España vamos por detrás en este sentido, muchos países tienen leyes que prohíben que los famosos publiciten marcas que pueden influir en nuestra salud.

"Todas las enfermedades comienzan en el intestino"

Hipocrates, 460-370 a. C.

La guerra sin fin.

Cómo ya sabemos, hay muchos problemas con la resistencia a antibióticos. Nos han metido en la cabeza un concepto de naturaleza y sociedad como si fuera un campo de batalla en el que dos fuerzas abstractas (Selección natural y Mercado) están llevando a la humanidad al borde del precipicio.

La industria farmacéutica se llena los bolsillos, mientras que nosotros tomamos más antibióticos aumenta también la del ganado que después nos comemos. Un animal tratado con antibióticos para aumentar su engorde es un animal sin su flora bacteriana normal. Con ello quiero decir que comemos animales con un déficit beneficioso y un superávit de tóxicos sin metabolizar. Son las bacterias las que eliminan los tóxicos que cualquier especie come.

Un antibiótico mata indiscriminadamente. Puede que elimine las bacterias que producen un fuerte olor en su sudoración, pero también a su flora bacteriana normal. Ésto deja su axila libre para que cualquier bacteria, saludable o no, la colonice. Más vale controlar la ingesta de ácidos grasos saturados y de proteínas que modifican nuestra flora intestinal normal. Después estos ácidos grasos son exudados por nuestras propias glándulas sebáceas y favorecemos la proliferación de dichas bacterias. ¡Les estamos dando de comer!

“Actualmente más del 95% de las enfermedades crónicas son provocadas por alimentos, ingredientes tóxicos, deficiencias nutritivas y falta de ejercicio físico.”

Hay muchas bacterias buenas.

En este anuncio hay unas bacterias superenrrolladas que cantan y todo. Primero aclarar que la cerveza se hace con un hongo, no con una bacteria. Pero bueno. Lo más llamativo es sin duda el miedo que sufre ese pobre hombre. Cuando bebe dicha cerveza seguro que tiene el mismo sentimiento.

Tenemos presente que alguna hay buena, sólo las que nos dan vino, cerveza, sidra, pan, yogur, chucrut... Cómo se puede observar son cosas que se compran. Os voy a nombrar otras cosas buenas pero que no se promocionan porque son inmateriales:

  • Los humanos somos lo que somos gracias a 90.000 secuencias víricas completas y 300.000 secuencias víricas parciales en nuestro genoma. Ello ha permitido que se desarrolle la placenta, por ejemplo. Somos mamíferos placentarios gracias a los virus.
  • En humanos 250 genes completos son bacterianos. El flagelo de nuestros espermatozoides es bacteriano. Desde hace 2.000 millones de años el axón de nuestras neuronas se originó por las bacterias asociadas a nuestro organismo. Los conos y bastones de nuestro sistema de visión también es de origen bacteriano.
  • Usted es 100 % usted, ¿no? De ese 100 % sólo el 10 % son células eucariotas con su información genética. El 90 % de las células restantes son bacterias y hongos. Sólo el peso de la flora intestinal oscila entre 2 y 3 kilos.
  • Helicobacter pylorii, la famosa bacteria de las úlceras, esta presente en 1 de cada 2 personas. La incidencia de úlcera es de 1 de cada 100 personas. Eso significa que 49 personas tienen la bacteria pero no la úlcera. Tal vez haya que indagar más en el origen de la enfermedad y demonizar menos a esta bacteria.

“Aquellos que creen que no tienen tiempo para hacer ejercicios, tarde o temprano tienen que buscar tiempo para estar enfermos”

Edward Stanley, 1826-1893 d. C.

¡Las bacterias son tan malas como el llanto de un bebé!

Esto ya es demasiado. Primero que nadie en su sano juicio se llevaría un bebé a un cine. Además el llanto de un bebé debería incentivar en nosotros el querer ayudarle, no el disgustarnos por su llanto. 

Mezclar sentimientos profundos como los que generan la navidad, las vacaciones o el ocio con los amigos con el consumo de un producto deberían ser prohibidos. La vida se puede disfrutar igual de bien sin sus productos, no hace falta que afirmen que con sus productos van a ser mejores momentos. Incluso sin ellos se podría disfrutar de más tiempo de vida y por tanto de más momentos.

Otros nos ganan mezclando el humor con el producto, como en este anuncio. El producto anunciado debe ser lo suficientemente inocuo como para que usen este método sin herir a nadie. A nadie le hace gracia tener una adenopatía axilar por eliminar a su flora axilar protectora usando un desodorante con antibióticos con el único fin de que no le cante el ala.

Las empresas quieren vender, a costa de lo que sea. No les importa nada nuestra salud, nada. Tienen que obtener beneficios usando los químicos que necesiten. Por ejemplo, la agricultura intensiva que con sus fertilizantes químicos producen 40.000 muertos, 24.000.000 de intoxicaciones, 1.000.000 de casos de esterilidad y 5.000.000 de enfermos crónicos al año relacionados con sus actividades. Otro ejemplo es la industria multinacional farmacéutica que no ganaría nada si tendiera a curarnos, perdería a todos sus clientes. No quieren curarnos. 

Recomendaciones finales.

Hace poco le enseñé a mi sobrina adolescente de dónde viene el acné que sufre. Les indico lo mismo que a ella, tiene una infección de Actinobacter acne por no cuidar su flora bacteriana y comer exceso tanto proteínas asociadas a grasas saturadas como las propias grasas saturadas en si. 

Para evitar toda infección bacteriana sólo debemos cuidar nuestra flora normal. Para ello debemos darle de comer. ¿Qué comen las bacterias beneficiosas? Fibras solubles e insolubles y oligosacáridos de frutas, verduras, algas, legumbres y cereales integrales. Si las alimentamos ellas nos dan:

  • Vitaminas, entre ellas la K o la B12.
  • Minerales y oligonutrientes, aumentando su biodisponibilidad.
  • Ácidos grasos de cadena corta, éstos promueven a su vez el rendimiento deportivo.
  • Hormonas y neurotransmisores, el 90 % de la serotonina corporal se obtiene de nuestras bacterias intestinales.

Parece que aceptamos a ciegas que por ser mediterráneos comemos todo en base a la dieta mediterránea. Es un tremendo error. Hemos olvidado la dieta mediterránea, por mucho que nos cueste aceptarlo. ¿Acaso comemos una vez en una semana carnes rojas y cuatro veces en la misma de legumbres? ¿O comemos 2 o 3 raciones de fruta y 2 de verdura a diario?

 

Fuente: Microbiótica. Nutrición simbiótica y microorganismos regeneradores.

Fraude alimentario, ¿última? noticia desde Brasil.

fraude

Fraude alimentario ¿cómo evitarlo?

Fraude de carne en Brasil y Tremer.

Desde este pasado viernes se habla mucho de éste caso. Brasil es el mayor exportador de carne de bovino y pollo y tercero de carne de cerdo. Por este fraude están investigando a muchas personas, tanto empresarios como a funcionarios y políticos. El partido en el gobierno, PMDB, al que representa Tremer, no sólo piden tranquilidad con recomendaciones que trascienden a las normativas del etiquetaje. Sino que encima celebra junto a los magnates de la industria y otros políticos una cena con carne, ¡por supuesto de calidad, esa sí! Las reacciones mundiales no han tardado en salir a la luz.

Identificación del fraude.

En la bibliografía hay un enlace en el que explica muy bien un compañero los tipos de fraudes. Para las personas más rezagadas propongo directamente un pequeño esquema:

  1. Cuando con ánimo de lucro se colocan deliberadamente alimentos en el mercado con la intención de engañar al consumidor, se está cometiendo fraude alimentario. (Esto debería incluir la publicidad engañosa, que los famosos hagan publicidad y otros temas que no contempla la laxa ley española)
  2. Los fraudes alimentarios constituyen un grave delito contra la Salud Pública y por ello se persiguen y son castigados por la ley. Además, provocan una pérdida de confianza del consumidor en la cadena de producción de alimentos. (¿Cuál es el límite de confianza en una producción invisible a nuestros ojos? ¿Quién enseña a la población a conocer y juzgar qué modelos y cadenas de producción son sanos y sostenibles?)
  3. El etiquetado y la trazabilidad de los alimentos son las armas más poderosas que disponemos para luchar contra el fraude alimentario. Adicionalmente, existen en el mercado muchos productos que ofrecen una garantía adicional contra posibles fraudes, como son los alimentos de calidad diferenciada. (Según lo ocurrido en Brasil estas armas no son tan poderosas, hay muchos casos de fraude, como los sandwich de las máquinas vending, que pasan las normas de etiquetado y trazabilidad)

Entonces, ¿Cómo evitarlo?

  1. Hacer la compra habiendo hecho una lista previamente. Con ellos no sólo ahorras dinero, sino tiempo que puedes invertir en el siguiente consejo.
  2. Lee las etiquetas. Descarta el producto que es muy rico en algún nutriente que no es propio de ese alimento. Por ejemplo zumos o yogures azucarados, bollería y otros alimentos ultraprocesados.
  3. Cuando leas la etiqueta ten en cuenta que los ingredientes vienen en orden de mayor a menor respecto a la cantidad. Evita el embutido de pavo que tenga menos del 90 % de pavo, todo lo que lleve de más para su preparación no será saludable.
  4. Ante la duda, descarta y busca otra opción más saludable como la que ud. mismo/a puede cocinar en casa. Si pone aceite vegetal mejor déjalo en el estante, bastante aceite de palma tenemos que aguantar ya.
  5. Elije productos frescos, del comercio local y de temporada. Es la mejor forma de asegurar el camino a la sostenibilidad.
  6. Come antes de ir a la compra. Evitarás comprar cosas caprichosas. Si en la lista tenías chocolate, compra el caro, el del 95 al 98 % de pureza. Un "cuadradito" de ese chocolate te saciará tanto que no querrás comer más 😉 
  7. Busca la calidad ante todo, incluso si tu poder adquisitivo es bajo. Más vale comer ajustado y bien que poner en riesgo su salud.

Fraudes "everywhere"

Recordaréis casos como el de la carne de caballo en las albóndigas del Ikea. Como los huevos, la lechuga y el jamón de pata negra falsos, fabricados por los chinos. Pimentón químico (como el aceite de orujo de oliva) y especias adulteradas con heces. El azafrán iraní transformado y engrosado en España y vendido como español en EEUU y un largo etcétera. 

Fraude es también...

No poder leer las etiquetas de un producto en una máquina de vending. Tenemos derecho a saber esa información antes de pagarlo. Imagina que soy alérgico a algo de lo que compro sin poder ver la etiqueta.

Los yogures antes eran de 150 ml y ahora 125 ml, pero el precio no bajó y nadie se dio cuenta. Además ahora cada vez tienen más cantidades de otras cosas que no son yogur. O para vender más le dicen que tiene fruta y no llega a tener ni 10 gramos, que suponen el 7 % de una ración de fruta.

La carne que se desecha, la empanan y se la venden congelada o la transforman y se la venden. Todavía recuerdo a una chica que trabajaba de encargada en una carnicería diciéndome: "Esto unos polvitos rosa y pa' vender de oferta" o "Se lava, se pica y condimenta y saco unas albóndigas buenísimas"

La cuestión es siempre la misma: ganancias económicas en un modelo que se supone siempre creciente. ¿A costa de qué? ¿De nuestra salud? La industrialización ha disminuido drásticamente nuestra ingesta de fibras vegetales y de micronutrientes, ha modificado el perfil de lípidos y ha aumentado la proporción de proteínas de origen animal. Todo por vivir más rápido o más cómodo comiendo alimentos precocinados, procesados o ultraprocesados. Esta industrialización pide además recursos a la naturaleza a cambio de especies extintas o en peligro de extinción y deteriora nuestro medio ambiente.

¿Cuál es la solución?

La solución esta en cada uno/a de nosotros/as. Al menor indicio de perjuicio personal o ambiental deberíamos primero no comprarlo y segundo denunciarlo, aunque sea en las redes sociales. Además podemos hacernos partícipes de nuestros propios intereses, en este caso como consumidores. Siendo una persona activa que quiere cambiar unos modelos económicos y ecológicos que no se ajustan a nuestra realidad. Los fraudes de la industria alimentaria van ligados a las crisis económicas y a la avaricia de este modelo en el que vivimos. Nadie va a venir a defender sus derechos: tenemos que ser personas participativas.

fraude sandwich-japon
Fraude especias molidas con heces

Enlaces

http://webarchive.nationalarchives.gov.uk/+/http://www.food.gov.uk/enforcement/the-national-food-crime-unit/foodfraud/foodfrauddatabase#.UXZJSUp1yQF

Tipos de fraude en Alimentación. ¿No se nos olvida algo?

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/03/18/actualidad/1489864585_139780.html

http://www.informador.com.mx/economia/2017/712685/6/el-escandalo-de-la-carne-no-apta-para-consumo-atraganta-a-temer.htm

https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201703171067680274-brasil-carne-fraca-fraude/

Hábitos, la clave para tener buena salud.

Hábitos para la salud

Los buenos hábitos se adquieren

Primero nos debemos conocer

Para que los hábitos que tomemos sean saludables deben ser coherentes con nuestro propio organismo. Para ello nos debemos observar, como nos sientan los alimentos o comer a algunas horas, etc. Sabemos que nuestra flora intestinal está implicada en los procesos inflamatorios del sistema digestivo. Un análisis de ésta puede desvelarnos muchas cosas sobre nuestra salud. Además nuestro genoma predispone nuestro organismo a una enfermedad. Aunque no es barato si que es muy útil tener ese conocimiento.

Segundo debemos elegir los hábitos a seguir

Si padecemos síntomas de EC (Enfermedad Celiaca) podemos habituarnos a reducir la cantidad de gluten y aumentar la flora de lactobacillus. Sólo bastaría con incluir cereales sin gluten y aumentar la ingesta de alimentos fermentados lácticos. De la misma manera ocurre con otras enfermedades inflamatorias o autoinmunes. Elegir unos buenos hábitos puede "silenciar" nuestra genética y que no "dispare" la enfermedad ¡Bang!

Hábitos buenos y malos
hábitos: saber es poder

Hábito de tomar alimentos con glúten

Os describo el experimento

Se han descrito dos especies bacterianas que "comen" gluten en nuestro intestino. Para las personas celiacas destaca Pseudomonas aeruginosa y en pacientes sanos Lactobacillus. Entonces se prepararon ratones estériles (sin flora inicial) a los que se les implantó una de las dos especies bacterianas. Y se observó su reacción frente a la ingesta de alimentos con gluten. De los ratones se obtuvieron unas proteínas específicas liberadas por cada una las bacterias huéspedes. Se aislaron las proteínas y se testaron en los pacientes con EC. Así pues los resultados mostraron un aumento de la respuesta inmune a las proteínas producidas por P. aeruginosa. Los Lactobacillus conseguían degradar esos péptidos inmunogénicos.

Hábitos en primera etapa

Falta aún más por estudiar. En caso de riesgo genético o por una sintomatología clara, si que podemos reducir la ingesta de gluten y aumentar nuestra población de Lactobacillus (con yogur, por ejemplo) Este estudio revela la importancia de nuestra flora y que no se produzca ninguna disbiosis que promueva la producción exacerbada de péptidos o proteínas que activan enfermedades autoinmunes. 

Hábitos y Diabetes hereditaria.

Los que sufren Diabetes tipo 1 presentan una diferente composición de la flora bacteriana respecto a un individuo sano. Esta diferencia influye multiplicando la expresión de dicha enfermedad. Está relacionada con modificaciones metabólicas en la vía de la glucólisis y la síntesis de tiamina. Las bacterias implicadas son P. copri, B. dorei y A. putredinis, todas pertenecen al grupo Bacteriodetes. En el estudio se analiza todas las ómicas y se observan que estas bacterias actúan diferente en las familias de personas que poseen un gran factor genético para tener la enfermedad. 

La modificación de la flora bacteriana en estos pacientes puede establecer la solución para no desencadenar la enfermedad. Estas especies bacterianas pueden modular y participar en la glucemia del hospedador. Se necesitan más estudios donde se encuentren las señales en la interacción huésped-hospedador a través del análisis no sólo de los genes o de las propias bacterias. Sino también de las transcripciones y las proteínas que intervienen en dicha interacción.

hábitos saludables

Fuentes:

Heintz-Buschart A, May P, Laczny CC, et al. Integrated multi-omics of the human gut microbiome in a case study of familial type 1 diabetes. Nat Microbiol. 2016; 2:16180. doi: 10.1038/nmicrobiol.2016.180.

Caminero A, Galipeau HJ, McCarville JL, et al. Duodenal bacteria from patients with celiac disease and healthy subjects distinctly affect gluten breakdown and immunogenicity. Gastroenterology. 2016; 151(4):670-83.

Dieta idéntica, diferentes resultados.

Seguir una misma dieta...

...no te asegura los mismos resultados.

¿Cuántas veces se ha probado una "dieta" que le ha funcionado a alguien que se conoce pero al final no se ha tenido el éxito esperado?

Este es el caso de muchas personas que siguen patrones recomendados a modo general. La ciencia va descubriendo las razones de estas confusiones alimentarias y es que, cómo ya he comentado antes en algún otro post, cada persona es un mundo. Cada uno de nosotros tenemos mutaciones en nuestro ADN que nos caracterizan. Tenemos modificaciones del ADN que alteran la expresión génica. Además parece que nos olvidamos de nuestra característica más holística: cada uno es un conjunto de elementos vivos que viven, o mejor dicho que intentan vivir, en armonía.

Dieta, ADN y Microbioma.

Si hablamos de cómo nos afecta nuestro ADN con respecto a la alimentación poco podremos hacer para cambiar eso. Pero si que podemos actuar mediante la modificación de hábitos y el control de la dieta para ser coherentes con nuestro ADN. Para ello podemos realizar un test genético, especialmente si sufrimos de algún tipo de enfermedad inflamatoria o metabólica. 

Cuándo hablamos de los elementos vivos que forman nuestro cuerpo podemos pensar en nuestras relaciones sociales, laborales, ambientales pero no en nuestra flora bacteriana. Todos los elementos que acabo de nombrar son esenciales; una buenas relaciones con los demás reducen nuestro nivel de estrés y mejoran nuestra salud. También puede conocer la composición de su flora bacteriana y actuar para que sea saludable. Recientemente se ha realizado un estudio que demuestra que una flora intestinal sana mejora el aprovechamiento de los nutrientes que ingerimos y modulan la tolerancia a la glucosa. En base a la medición de la glucosa se está diseñando un programa informático que personaliza la dieta.

Dieta y microbioma
dieta y flora intestinal

La dieta del estudio

800 personas se prestaron para el estudio. Un grupo con una dieta equilibrada y el otro con una dieta poco sana. Los investigadores se centraron en medir la glucosa después de las comidas. Además recogieron sus heces para monitorear las especies de cada participante. Llegaron a la conclusión de que hay especies bacterianas relacionadas con la diabetes y la obesidad en la alteración de la concentración de glucosa en sangre después de las comidas. La glucemia se mostró más controlada en los sujetos con incrementos en la flora intestinal de las especies Actinobacteria y con decrementos de las especies Proteobacteria y Enterobacteriaceae. ¡Todos los datos forman ahora un algoritmo que predice la dieta personalizada en función de la glucemia personal!

Este estudio demuestra una vez más que la dieta puede modificar nuestra relación con los alimentos. La flora intestinal digiere alimentos que nosotros no podemos digerir, las fibras de los alimentos que comemos son sus nutrientes. Nuestras bacterias nos ofrecen muchas ventajas (nutricionales, estructurales, inmunológicas...) si las cuidamos. Ellas forman un todo con nosotros, así que cuándo piense en cuidarse, piense también en sus simbiontes. 

¿Qué alimentos debemos incluir en nuestra dieta para cuidarlas?

La recomendación básica para cuando estamos sanos es sustituir todos los alimentos refinados por alimentos integrales. Pan blanco por pan integral, cereales de desayuno procesados por cereales integrales, muesli o similares. Además de incluir de 2 a 3 piezas de fruta y 2 raciones de verdura al día.

Otros básicos en la dieta son los alimentos fermentados, yogures, kéfir, encurtidos, etc. Hay más hábitos que nos ayudarán a tener una flora bacteriana sana. Incluir semillas y frutos secos en las ensaladas. Tomar de vez en cuando chocolate lo más puro posible. Comer legumbres de 3 a 4 veces en semana. Tomar alimentos de control bacteriano como el ajo o la cebolla y especias como jengibre, cúrcuma, cayena o pimienta.

Recuerda que en caso de sufrir una enfermedad algunos de estos alimentos pueden no ser recomendables.

 

Charla gratuita sobre nutrición básica

Nutrición básica

Charla gratuita "nutrición básica" en Sevilla

Ciclo de charlas hacia la nutrición personalizada

Comienza hoy el ciclo de charlas en el Centro Cívico Hogar San Fernando, a las 19:00. En ésta tomaremos contacto con los conceptos básicos de nutrición para poder aplicarlos de forma saludable. Aprenderemos cómo elaborar platos y menús equilibrados y personalizados.

Las charlas continúan en más centros cívicos.

Si no puedes acudir hoy, habrá más eventos en otros centros y con otras fechas y horas. Acude a la que más te convenga. Adjunto la siguiente: 19 Enero 2017 a las 20:00 en el Centro Cívico San Julián.

 

Charla gratuita en San Julián