Consejos Nutricionales

Bacterias ¡Qué guerra más absurda!

microbioma, bacterias y disbiosis

¡Ya hemos dado por hecho que todas las bacterias son perjudiciales!

Éste hecho es muy peligroso y nos encamina a una guerra en la que tenemos todas las de perder. Las bacterias estaban aquí antes que nosotros y si a nosotros nos pasara algo ellas seguirán evolucionando. Toda la tierra vive en armonía con ellas pero estamos empecinados en hacer la guerra y luchar contra un equilibrio natural, en vez de aprender de él. Me gustaría comentarles algunos detalles de lo que nos hacen ver y creer. Sin embargo tenemos que ser cautos ya que lo que pretenden es ganar dinero, no que estemos sanos y saludables.

Una superficie sin bacterias naturales es una oportunidad para colonizar.

Nos han inculcado la idea de que las cosas estériles son más sanas que las que contienen bacterias. Es totalmente falso. Si afirmo que es mejor que hayan bacterias saludables que controlen a las patógenas probablemente me llamen loco, pero todo el ecosistema en el que vivimos está plagado de bacterias y es mejor que sea de esta forma.

La historia microbiológica ha instaurado una cultura bactericida y una moda anti-bacteriana que subyace a las teorías de patología de Pasteur y Koch y de selección natural de Darwin. El 80 % de las bacterias no hacen nada malo cuando predomina un 10 % las bacterias fermentadoras beneficiosas o sintrópicas, ya que promueven un equilibrio en las que todas están contentas. El 10 % restante de bacterias oxidativas patógenas o entrópicas no pueden hacer frente al 90 % restante. El ambiente en el que vivimos no es un escenario estático como se propone en la selección natural, hay muchas especies que colaboran en él. Pensemos en la flora intestinal, de la piel, de los ojos, vaginal... No solo en nosotros, los humanos, cada especie, animal o vegetal, tiene una flora asociada para su correcto funcionamiento.

Muy importante en relación a este anuncio de los Morancos, los famosos no deberían anunciar productos. En España vamos por detrás en este sentido, muchos países tienen leyes que prohíben que los famosos publiciten marcas que pueden influir en nuestra salud.

"Todas las enfermedades comienzan en el intestino"

Hipocrates, 460-370 a. C.

La guerra sin fin.

Cómo ya sabemos, hay muchos problemas con la resistencia a antibióticos. Nos han metido en la cabeza un concepto de naturaleza y sociedad como si fuera un campo de batalla en el que dos fuerzas abstractas (Selección natural y Mercado) están llevando a la humanidad al borde del precipicio.

La industria farmacéutica se llena los bolsillos, mientras que nosotros tomamos más antibióticos aumenta también la del ganado que después nos comemos. Un animal tratado con antibióticos para aumentar su engorde es un animal sin su flora bacteriana normal. Con ello quiero decir que comemos animales con un déficit beneficioso y un superávit de tóxicos sin metabolizar. Son las bacterias las que eliminan los tóxicos que cualquier especie come.

Un antibiótico mata indiscriminadamente. Puede que elimine las bacterias que producen un fuerte olor en su sudoración, pero también a su flora bacteriana normal. Ésto deja su axila libre para que cualquier bacteria, saludable o no, la colonice. Más vale controlar la ingesta de ácidos grasos saturados y de proteínas que modifican nuestra flora intestinal normal. Después estos ácidos grasos son exudados por nuestras propias glándulas sebáceas y favorecemos la proliferación de dichas bacterias. ¡Les estamos dando de comer!

“Actualmente más del 95% de las enfermedades crónicas son provocadas por alimentos, ingredientes tóxicos, deficiencias nutritivas y falta de ejercicio físico.”

Hay muchas bacterias buenas.

En este anuncio hay unas bacterias superenrrolladas que cantan y todo. Primero aclarar que la cerveza se hace con un hongo, no con una bacteria. Pero bueno. Lo más llamativo es sin duda el miedo que sufre ese pobre hombre. Cuando bebe dicha cerveza seguro que tiene el mismo sentimiento.

Tenemos presente que alguna hay buena, sólo las que nos dan vino, cerveza, sidra, pan, yogur, chucrut... Cómo se puede observar son cosas que se compran. Os voy a nombrar otras cosas buenas pero que no se promocionan porque son inmateriales:

  • Los humanos somos lo que somos gracias a 90.000 secuencias víricas completas y 300.000 secuencias víricas parciales en nuestro genoma. Ello ha permitido que se desarrolle la placenta, por ejemplo. Somos mamíferos placentarios gracias a los virus.
  • En humanos 250 genes completos son bacterianos. El flagelo de nuestros espermatozoides es bacteriano. Desde hace 2.000 millones de años el axón de nuestras neuronas se originó por las bacterias asociadas a nuestro organismo. Los conos y bastones de nuestro sistema de visión también es de origen bacteriano.
  • Usted es 100 % usted, ¿no? De ese 100 % sólo el 10 % son células eucariotas con su información genética. El 90 % de las células restantes son bacterias y hongos. Sólo el peso de la flora intestinal oscila entre 2 y 3 kilos.
  • Helicobacter pylorii, la famosa bacteria de las úlceras, esta presente en 1 de cada 2 personas. La incidencia de úlcera es de 1 de cada 100 personas. Eso significa que 49 personas tienen la bacteria pero no la úlcera. Tal vez haya que indagar más en el origen de la enfermedad y demonizar menos a esta bacteria.

“Aquellos que creen que no tienen tiempo para hacer ejercicios, tarde o temprano tienen que buscar tiempo para estar enfermos”

Edward Stanley, 1826-1893 d. C.

¡Las bacterias son tan malas como el llanto de un bebé!

Esto ya es demasiado. Primero que nadie en su sano juicio se llevaría un bebé a un cine. Además el llanto de un bebé debería incentivar en nosotros el querer ayudarle, no el disgustarnos por su llanto. 

Mezclar sentimientos profundos como los que generan la navidad, las vacaciones o el ocio con los amigos con el consumo de un producto deberían ser prohibidos. La vida se puede disfrutar igual de bien sin sus productos, no hace falta que afirmen que con sus productos van a ser mejores momentos. Incluso sin ellos se podría disfrutar de más tiempo de vida y por tanto de más momentos.

Otros nos ganan mezclando el humor con el producto, como en este anuncio. El producto anunciado debe ser lo suficientemente inocuo como para que usen este método sin herir a nadie. A nadie le hace gracia tener una adenopatía axilar por eliminar a su flora axilar protectora usando un desodorante con antibióticos con el único fin de que no le cante el ala.

Las empresas quieren vender, a costa de lo que sea. No les importa nada nuestra salud, nada. Tienen que obtener beneficios usando los químicos que necesiten. Por ejemplo, la agricultura intensiva que con sus fertilizantes químicos producen 40.000 muertos, 24.000.000 de intoxicaciones, 1.000.000 de casos de esterilidad y 5.000.000 de enfermos crónicos al año relacionados con sus actividades. Otro ejemplo es la industria multinacional farmacéutica que no ganaría nada si tendiera a curarnos, perdería a todos sus clientes. No quieren curarnos. 

Recomendaciones finales.

Hace poco le enseñé a mi sobrina adolescente de dónde viene el acné que sufre. Les indico lo mismo que a ella, tiene una infección de Actinobacter acne por no cuidar su flora bacteriana y comer exceso tanto proteínas asociadas a grasas saturadas como las propias grasas saturadas en si. 

Para evitar toda infección bacteriana sólo debemos cuidar nuestra flora normal. Para ello debemos darle de comer. ¿Qué comen las bacterias beneficiosas? Fibras solubles e insolubles y oligosacáridos de frutas, verduras, algas, legumbres y cereales integrales. Si las alimentamos ellas nos dan:

  • Vitaminas, entre ellas la K o la B12.
  • Minerales y oligonutrientes, aumentando su biodisponibilidad.
  • Ácidos grasos de cadena corta, éstos promueven a su vez el rendimiento deportivo.
  • Hormonas y neurotransmisores, el 90 % de la serotonina corporal se obtiene de nuestras bacterias intestinales.

Parece que aceptamos a ciegas que por ser mediterráneos comemos todo en base a la dieta mediterránea. Es un tremendo error. Hemos olvidado la dieta mediterránea, por mucho que nos cueste aceptarlo. ¿Acaso comemos una vez en una semana carnes rojas y cuatro veces en la misma de legumbres? ¿O comemos 2 o 3 raciones de fruta y 2 de verdura a diario?

 

Fuente: Microbiótica. Nutrición simbiótica y microorganismos regeneradores.

Hábitos, la clave para tener buena salud.

Hábitos para la salud

Los buenos hábitos se adquieren

Primero nos debemos conocer

Para que los hábitos que tomemos sean saludables deben ser coherentes con nuestro propio organismo. Para ello nos debemos observar, como nos sientan los alimentos o comer a algunas horas, etc. Sabemos que nuestra flora intestinal está implicada en los procesos inflamatorios del sistema digestivo. Un análisis de ésta puede desvelarnos muchas cosas sobre nuestra salud. Además nuestro genoma predispone nuestro organismo a una enfermedad. Aunque no es barato si que es muy útil tener ese conocimiento.

Segundo debemos elegir los hábitos a seguir

Si padecemos síntomas de EC (Enfermedad Celiaca) podemos habituarnos a reducir la cantidad de gluten y aumentar la flora de lactobacillus. Sólo bastaría con incluir cereales sin gluten y aumentar la ingesta de alimentos fermentados lácticos. De la misma manera ocurre con otras enfermedades inflamatorias o autoinmunes. Elegir unos buenos hábitos puede "silenciar" nuestra genética y que no "dispare" la enfermedad ¡Bang!

Hábitos buenos y malos
hábitos: saber es poder

Hábito de tomar alimentos con glúten

Os describo el experimento

Se han descrito dos especies bacterianas que "comen" gluten en nuestro intestino. Para las personas celiacas destaca Pseudomonas aeruginosa y en pacientes sanos Lactobacillus. Entonces se prepararon ratones estériles (sin flora inicial) a los que se les implantó una de las dos especies bacterianas. Y se observó su reacción frente a la ingesta de alimentos con gluten. De los ratones se obtuvieron unas proteínas específicas liberadas por cada una las bacterias huéspedes. Se aislaron las proteínas y se testaron en los pacientes con EC. Así pues los resultados mostraron un aumento de la respuesta inmune a las proteínas producidas por P. aeruginosa. Los Lactobacillus conseguían degradar esos péptidos inmunogénicos.

Hábitos en primera etapa

Falta aún más por estudiar. En caso de riesgo genético o por una sintomatología clara, si que podemos reducir la ingesta de gluten y aumentar nuestra población de Lactobacillus (con yogur, por ejemplo) Este estudio revela la importancia de nuestra flora y que no se produzca ninguna disbiosis que promueva la producción exacerbada de péptidos o proteínas que activan enfermedades autoinmunes. 

Hábitos y Diabetes hereditaria.

Los que sufren Diabetes tipo 1 presentan una diferente composición de la flora bacteriana respecto a un individuo sano. Esta diferencia influye multiplicando la expresión de dicha enfermedad. Está relacionada con modificaciones metabólicas en la vía de la glucólisis y la síntesis de tiamina. Las bacterias implicadas son P. copri, B. dorei y A. putredinis, todas pertenecen al grupo Bacteriodetes. En el estudio se analiza todas las ómicas y se observan que estas bacterias actúan diferente en las familias de personas que poseen un gran factor genético para tener la enfermedad. 

La modificación de la flora bacteriana en estos pacientes puede establecer la solución para no desencadenar la enfermedad. Estas especies bacterianas pueden modular y participar en la glucemia del hospedador. Se necesitan más estudios donde se encuentren las señales en la interacción huésped-hospedador a través del análisis no sólo de los genes o de las propias bacterias. Sino también de las transcripciones y las proteínas que intervienen en dicha interacción.

hábitos saludables

Fuentes:

Heintz-Buschart A, May P, Laczny CC, et al. Integrated multi-omics of the human gut microbiome in a case study of familial type 1 diabetes. Nat Microbiol. 2016; 2:16180. doi: 10.1038/nmicrobiol.2016.180.

Caminero A, Galipeau HJ, McCarville JL, et al. Duodenal bacteria from patients with celiac disease and healthy subjects distinctly affect gluten breakdown and immunogenicity. Gastroenterology. 2016; 151(4):670-83.

Dieta idéntica, diferentes resultados.

Seguir una misma dieta...

...no te asegura los mismos resultados.

¿Cuántas veces se ha probado una "dieta" que le ha funcionado a alguien que se conoce pero al final no se ha tenido el éxito esperado?

Este es el caso de muchas personas que siguen patrones recomendados a modo general. La ciencia va descubriendo las razones de estas confusiones alimentarias y es que, cómo ya he comentado antes en algún otro post, cada persona es un mundo. Cada uno de nosotros tenemos mutaciones en nuestro ADN que nos caracterizan. Tenemos modificaciones del ADN que alteran la expresión génica. Además parece que nos olvidamos de nuestra característica más holística: cada uno es un conjunto de elementos vivos que viven, o mejor dicho que intentan vivir, en armonía.

Dieta, ADN y Microbioma.

Si hablamos de cómo nos afecta nuestro ADN con respecto a la alimentación poco podremos hacer para cambiar eso. Pero si que podemos actuar mediante la modificación de hábitos y el control de la dieta para ser coherentes con nuestro ADN. Para ello podemos realizar un test genético, especialmente si sufrimos de algún tipo de enfermedad inflamatoria o metabólica. 

Cuándo hablamos de los elementos vivos que forman nuestro cuerpo podemos pensar en nuestras relaciones sociales, laborales, ambientales pero no en nuestra flora bacteriana. Todos los elementos que acabo de nombrar son esenciales; una buenas relaciones con los demás reducen nuestro nivel de estrés y mejoran nuestra salud. También puede conocer la composición de su flora bacteriana y actuar para que sea saludable. Recientemente se ha realizado un estudio que demuestra que una flora intestinal sana mejora el aprovechamiento de los nutrientes que ingerimos y modulan la tolerancia a la glucosa. En base a la medición de la glucosa se está diseñando un programa informático que personaliza la dieta.

Dieta y microbioma
dieta y flora intestinal

La dieta del estudio

800 personas se prestaron para el estudio. Un grupo con una dieta equilibrada y el otro con una dieta poco sana. Los investigadores se centraron en medir la glucosa después de las comidas. Además recogieron sus heces para monitorear las especies de cada participante. Llegaron a la conclusión de que hay especies bacterianas relacionadas con la diabetes y la obesidad en la alteración de la concentración de glucosa en sangre después de las comidas. La glucemia se mostró más controlada en los sujetos con incrementos en la flora intestinal de las especies Actinobacteria y con decrementos de las especies Proteobacteria y Enterobacteriaceae. ¡Todos los datos forman ahora un algoritmo que predice la dieta personalizada en función de la glucemia personal!

Este estudio demuestra una vez más que la dieta puede modificar nuestra relación con los alimentos. La flora intestinal digiere alimentos que nosotros no podemos digerir, las fibras de los alimentos que comemos son sus nutrientes. Nuestras bacterias nos ofrecen muchas ventajas (nutricionales, estructurales, inmunológicas...) si las cuidamos. Ellas forman un todo con nosotros, así que cuándo piense en cuidarse, piense también en sus simbiontes. 

¿Qué alimentos debemos incluir en nuestra dieta para cuidarlas?

La recomendación básica para cuando estamos sanos es sustituir todos los alimentos refinados por alimentos integrales. Pan blanco por pan integral, cereales de desayuno procesados por cereales integrales, muesli o similares. Además de incluir de 2 a 3 piezas de fruta y 2 raciones de verdura al día.

Otros básicos en la dieta son los alimentos fermentados, yogures, kéfir, encurtidos, etc. Hay más hábitos que nos ayudarán a tener una flora bacteriana sana. Incluir semillas y frutos secos en las ensaladas. Tomar de vez en cuando chocolate lo más puro posible. Comer legumbres de 3 a 4 veces en semana. Tomar alimentos de control bacteriano como el ajo o la cebolla y especias como jengibre, cúrcuma, cayena o pimienta.

Recuerda que en caso de sufrir una enfermedad algunos de estos alimentos pueden no ser recomendables.

 

El eje intestino-cerebro y la nutrición.

eje intestino-cerebro

¿Qué es el eje intestino-cerebro?

Los intestinos tienen su propio sistema nervioso, el sistema nervioso entérico (ENS). Éste tiene más de 500 millones de neuronas. Los científicos están investigando cómo las células nerviosas del ENS se comunican con las neuronas cerebrales a través del "eje intestino-cerebro". La última investigación muestra que estas neuronas se ven afectadas por los sucesos intestinales, incluyendo las actividades de las bacterias que habitan allí.

El papel del microbioma. 

El intestino humano alberga un número sorprendente de especies de microorganismos. Su número se estima en más de 10 elevado a 14 (100.000.000.000.000) individuos y está compuesta por más de mil especies. Aunque el perfil microbiano de cada persona es distinto, la abundancia y distribución relativas de especies bacterianas es similar entre individuos sanos, ayudando en el mantenimiento de la salud general. En un nivel básico, la microbiota del intestino interactúa con el huésped humano en una relación mutualista. Es decir, el intestino del anfitrión proporciona a las bacterias un ambiente y alimentos para crecer. La bacteria ayuda a gobernar la homeostasis dentro del anfitrión. Por lo tanto, es razonable pensar que la falta de microbiota intestinal saludable también puede conducir a un deterioro de estas relaciones y, finalmente, a la enfermedad.

Comunicación intestino-cerebro.

La comunicación se produce en ambos sentidos, desde el intestino al cerebro y viceversa. Es una red comunicativa muy activa. Las sustancias químicas que intervienen en la transmisión de la información proceden de forma muy directa de los nutrientes que obtenemos de los alimentos. Estos nutrientes sufren una serie de transformaciones por parte de las células intestinales y la flora intestinal. De aquí se obtienen una serie de sustancias, lo que podemos denominar neurometabolitos. Éstos alcanzan nuestro cerebro por vía nerviosa o sanguínea.

Veamos algunos ejemplos.

La serotonina es el neurotransmisor que influye en nuestro estado de ánimo. Ésta procede de una proteína que obtenemos de los alimentos, el triptófano. Las especies lactobacilus y bifidobacterium, son capaces de transformar el glutamato de las proteínas que ingerimos con la comida en ácido gamaaminobutírico (GABA). GABA es el principal neurotransmisor inhibidor del cerebro, influyendo en el estado emocional y en la capacidad cognitiva. Otras bacterias producen noradrenalina y acetilcolina, otros de los dos neurotransmisores principales del cerebro.

Cuando la flora intestinal se altera, también se altera la producción de estos neurometabolitos, lo que repercutirá en nuestra función mental. Hay numerosos estudios que confirman estas hipótesis. En éstos se ha logrado provocar cambios en el comportamiento de los ratones administrándoles ciertos microorganismos.

Diferentes formas de comunicar.

Existe ahora una fuerte evidencia de que la flora intestinal puede activar el nervio vago. Dicha activación juega un papel crítico en la mediación de los efectos sobre el cerebro y el comportamiento. El nervio vago parece diferenciar entre bacterias no patógenas y potencialmente patógenas, incluso en ausencia de inflamación. Ésta vía vagal media señales que pueden inducir tanto efectos ansiogénicos como ansiolíticos, dependiendo de la naturaleza del estímulo. Ciertas señales vagales del intestino pueden promover un reflejo antiinflamatorio. Este papel inmunomodulador del nervio vago también puede tener consecuencias para la modulación de la función cerebral y el estado de ánimo.

El futuro.

Lo que  falta son datos relevantes sobre la electrofisiología del sistema. Se hacen importantes los avances en nuestra comprensión del cerebro intestinal y del eje microbioma-intestino-cerebro. Éstos avances tienen su origen en estudios de cómo distintos estímulos microbianos y nutricionales activan el nervio vago. Tendrán que analizar la naturaleza de las señales transmitidas al cerebro que conducen a cambios diferenciales en el cerebro. Faltan estudios de neuroquímica del cerebro y del comportamiento.
La comprensión de la inducción y transmisión de señales en el nervio vago puede tener importantes implicaciones para el desarrollo de estrategias terapéuticas microbianas o basadas en la nutrición para los trastornos del estado de ánimo.

Alteraciones de la flora intestinal en ratones.

La disfunción en el eje intestinal-cerebral ha sido descifrada por una multitud de estudios relacionados con enfermedades. Por ejemplo, la microbiota alterada se ha relacionado con trastornos neuropsicológicos incluyendo depresión y autismo, trastornos metabólicos como la obesidad y trastornos gastrointestinales que incluyen la enfermedad inflamatoria del intestino y el síndrome del intestino irritable.

Afortunadamente, los estudios también han indicado que la microbiota intestinal puede ser modulada con el uso de probióticos, antibióticos y trasplantes de microbiota fecal como una perspectiva para la terapia en las enfermedades asociadas con disbiosis bacteriana. Esta modulación de la microbiota intestinal es actualmente un área creciente de investigación, ya que ella podría tener la clave para el tratamiento de muchas enfermedades.

eje intestino-cerebro

Producción de butirato por la microbiota.

Se han establecido múltiples vías de comunicación que incluyen el nervio vago, el sistema inmunológico, los ácidos grasos de cadena corta (butirato) y el aminoácido triptófano. Desde el punto de vista del desarrollo, los nacidos por cesárea tienen una microbiota claramente diferente en los primeros años de vida a los nacidos por la vagina. En el otro extremo, los individuos que envejecen con peor salud tienden a mostrar pérdida en la diversidad microbiana. Recientemente, la microbiota intestinal se ha perfilado en una variedad de condiciones incluyendo el autismo, la depresión mayor y la enfermedad de Parkinson. Todavía hay un debate sobre si estos cambios son o no esenciales para la fisiopatología o es simplemente epifenomenal.

Funciones e implicaciones del butirato. 

Los beneficios de una dieta alta en fibra están bien documentados. Revisemos la evidencia del butirato. Un ácido graso de cadena corta producido por la fermentación bacteriana de la fibra en el colon y que puede mejorar la salud del cerebro. El butirato ha sido ampliamente estudiado como inhibidor de histona deacetilasa, pero también funciona como un ligando para receptores acoplados a proteína G y como un metabolito energético. Estos diversos modos de acción lo hacen muy adecuado para resolver la amplia gama de desequilibrios frecuentemente encontrados en trastornos neurológicos. En definitiva, podemos integrar la evidencia de la gastroenterología y la neurociencia. Resulta de ello la hipótesis de que el metabolismo de una dieta alta en fibra puede alterar la expresión génica en el cerebro para prevenir la neurodegeneración y promover la regeneración.

Estudio del efecto de probióticos en el eje intestino-cerebro.

Un nuevo estudio revela que la ingesta de yogur mejora la actividad de las regiones cerebrales que controlan el procesamiento de emociones y sensaciones.

Según el estudio la ingesta de yogur se asocia con la reducción de la respuesta relacionada con la tarea impuesta en el estudio. Las participantes se sometieron a resonancia magnética funcional antes y después de la intervención. Se midió la respuesta cerebral a una tarea de atención emocional de diferentes rostros. Las alteraciones en la actividad cerebral en reposo indicaron que la ingesta de yogur se asoció con cambios en la conectividad del mesencéfalo, lo que podría explicar las diferencias observadas en la actividad cerebral durante la tarea.

Lactobacillus reuteri mejora la función de las neuronas del colon inhibiendo el canal de potasio calcio-dependiente.

Otro estudio ha demostrado como L. reuteri consumido en probióticos produce un cambio en el patrón de emisión de señales neuroentéricas. Además se han identificado esos receptores de los nervios sensitivos entéricos. Éstos son los correspondientes a la percepción del dolor y a la motilidad del intestino, muy importantes para los enfermos del síndrome del intestino irritable.

Muchos enfermos mentales tienen disbiosis.

Los síntomas gastrointestinales son una comorbilidad común en pacientes autistas. Además, la alteración en la composición y de los productos metabólicos del microbioma del intestino se han implicado como un posible mecanismo causal que contribuye a la fisiopatología del autismo. Esta hipótesis ha sido apoyada por varias pruebas realizadas en roedores autistas y recientemente publicadas. La evidencia apunta a un modelo de infección materna. Se caracteriza por alteraciones en el comportamiento, la fisiología intestinal, la composición microbiana y el perfil de metabolitos. Este nuevo modelo sugiere un posible beneficio del tratamiento probiótico en varios de los comportamientos anormales.

 

Eje intestino-cerebro

Insomnio y diabetes. ¿Qué pasa con la flora bacteriana?

insomnio y diabetes

Diabetes y sueño.

Es conocida la relación entre las patologías del sueño y la diabetes. Personas que sufran alguna enfermedad que les impida descansar con calidad y/o cantidad suficiente tienen un alto riesgo de padecer diabetes. Además los diabéticos tienden a desarrollar con el tiempo alteraciones del sueño.

¿Cómo funciona?

La primeras fases del sueño necesitan energía ya que las reacciones nerviosas que se producen lo requieren. Pero es en el sueño profundo, el sueño reparador, donde se producen las alteraciones. Es aquí donde el hecho de dormir poco repercute a dos niveles diferentes:

  • Primero el cerebro necesita menos glucosa, al igual que los músculos y nervios. Entonces se desencadenan los mecanismos reguladores de la glucemia. Las personas que duermen poco o mal presentan niveles elevados de cortisol y hormona del crecimiento, que son hormonas antagónicas a la insulina. Además, presentan niveles elevados de promotores de resistencia a la insulina como el TNF-alfa, la interleucina 6 o la proteína C reactiva
  • Segundo el páncreas no consigue regular la glucemia en sangre. La producción de la leptina, la hormona de la saciedad, aparece disminuida en personas con problemas de sueño. Si el cuerpo no se siente saciado ni repuesto, esta poca presencia de leptina durante la noche aumenta el apetito y el esfuerzo del páncreas para continuar trabajando.

¿Un posible nexo? La microbiota intestinal.

Un estudio reciente ha encontrado que la pérdida de sueño a corto plazo puede inducir cambios sutiles en la microbiota intestinal humana.

Después de sólo 2 días de privación parcial del sueño, los sujetos presentaron una relación Firmicutes: Bacteroidetes aumentada, un aumento de las familias Coriobacteriaceae y Erysipelotrichaceae y disminuciones en Tenericutes, en comparación con el sueño normal. Los cambios en estas familias de las bacterias intestinales se asociaron previamente con alteraciones metabólicas en algunos estudios, tanto en ratones como en seres humanos.

Sin embargo, los niveles fecales de ácidos grasos de cadena corta no cambiaron en relación a la duración del sueño. Esto sugiere que los cambios en la microbiota intestinal pueden no ser el mecanismo central.

 

diabetes
sueño-diabetes-bacterias

Se necesitan más estudios.

Tanto en ratones como en seres humanos, la microbiota intestinal exhibe un ritmo circadiano. Investigaciones anteriores han encontrado que el reloj circadiano del huésped puede provocar alteraciones en los relojes circadianos de las bacterias comensales del intestino. Sabemos que los cambios en la microbiota intestinal se han relacionado con las alteraciones metabólicas que ocurren después de la privación del sueño en ratones. El impacto que produce el sueño insuficiente en la composición de la microbiota intestinal humana ya no es una incógnita.

En general, estos son los primeros resultados que muestran cómo el insomnio afecta la microbiota del intestino humano. Se necesitan más investigaciones para dilucidar hasta qué punto los cambios en las comunidades microbianas del intestino contribuyen a las alteraciones metabólicas ya conocidas por la falta del sueño.

Omega 3, flora bacteriana y comportamiento.

ratón deprimido

La presencia de omega 3 en la dieta tiene consecuencia neuroetológicas.

Tanto en ratones como en humanos, el crecimiento y el desarrollo del cerebro se inicia en el período postnatal temprano. Ésto ocurre junto con el desarrollo de la microbiota intestinal. Se sospecha una interdependencia entre estos dos procesos. También sabemos que los ácidos grasos poliinsaturados omega 3 (Ω3 o PUFA) son componentes estructurales y esenciales del cerebro en desarrollo.

Los tres primeros años de vida (de los seres humanos) representan el período más crítico. ¿Las intervenciones dietéticas dirigidas a la modulación de la microbiota pueden afectar positivamente a la salud en la edad adulta?

Se sabe poco sobre la relación entre la ingesta de Ω3 materna y la de los primeros años de vida sobre el desarrollo de la microbiota del intestino y sus interacciones con el comportamiento.

Este artículo despeja la duda y abre el camino a nuevas investigaciones.

 

omega 3
omega 3
omega 3

El experimento

Un estudio ha encontrado que los cambios neurocomportamentales inducidos por pruebas de estrés y los PUFA están estrechamente ligados con la composición microbiana intestinal y la inflamación en ratones.

Los investigadores examinaron los efectos de la deficiencia Ω3 en los comportamientos depresivos, cognitivos y sociales durante la adolescencia y edad adulta en ratones. Examinaron las correlaciones con los resultados inflamatorios, la actividad del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal y las alteraciones en el desarrollo de microbiota intestinal.

Se hicieron 3 grupos de 10 hembras preñadas y su descendencia. Fueron alimentadas con un alimento estándar de control, una dieta deficiente en omega-3 o una dieta suplementada con omega-3. A través de una batería de pruebas de comportamiento en los machos se evaluaron los comportamientos. Dichas pruebas se realizaron tanto en la adolescencia (semana 4-5) como en la edad adulta (semana 11-13). La activación del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal se evaluó mediante el análisis de la producción de corticosterona inducida por el estrés. La composición de microbiota fecal se analizó mediante secuenciación 16S tanto en la adolescencia como en la edad adulta. Además, se evaluaron los niveles estimulados de citoquinas en el bazo.

omega 3

Resumiendo

Los cambios neuroetológicos observados en la adolescencia y en la edad adulta inducidos por la deficiencia de omega 3 están estrechamente relacionados con las alteraciones en la composición de la microbiota intestinal, la actividad del eje Hipotalámico-Hipofisario-Adrenal  y la inflamación. Estos datos sugieren que los resultados de comportamiento son desencadenados por los omega 3 puede estar relacionado con los cambios en la microbiota intestinal. 

Lo ideal es que el pescado y las semillas formen parte de nuestra dieta habitual. Salmón, sardina, atún y moluscos son los animales más ricos en omega 3. También puedes obtenerlo en menor proporción de la yema de huevo y los mariscos. Pero no sólo existen en el reino animal, la persona que quiera omega 3 vegetal debe incluir habitualmente nueces, semillas de lino, chia o cáñamo y aceites de germen de trigo, soja o maíz. También puedes obtenerlo en menor proporción de garbanzos, almendras, coles, espinacas, pepinos, fresas...

"En la variedad esta la clave"

En otro post podemos ver la conveniencia de comer pescado o no, debido a la contaminación por mercurio de los océanos. Indique por favor en los comentarios si le interesa saber más de este tema.

 

 

Fuente:

Robertson RC, Seira Oriach C, Murphy K, et al. Omega-3 polyunsaturated fatty acids critically regulate behaviour and gut microbiota development in adolescence and adulthood. Brain Behav Immun. 2016. doi: 10.1016/j.bbi.2016.07.145.

 

Los resultados

Así los resultados se muestran muy evidentes en la edad adulta. Los ratones con la dieta deficiente en omega 3 presentaron deterioro de la comunicación y de los comportamientos sociales, así como comportamientos relacionados con la depresión. 

Mediante la estimulación del bazo con Concavalina A  y lipopolisacárido, se midió la inflamación. Los ratones con la dieta deficiente en omega 3 sufrieron una disminución significativa del factor de necrosis tumoral y de la interleucina 10. Esta significación se cumplió tanto en comparación con los controles como para cada uno de los compuestos. 

Los cambios neurocomportamentales en dichos ratones se asociaron estrechamente con cambios de composición de la microbiota intestinal. Desarrollaron una alta proporción Firmicutes-Bacteroidetes. Por el contrario, los ratones alimentados con omega-3 mostraron una mayor abundancia fecal de Bifidobacterium y Lactobacillus. Este cambio amortiguó la actividad del eje Hipotalámico-Hipofisario-Adrenal en condiciones estresantes.

Estos resultados demuestran que la intervención dietética, en particular con omega 3, puede tener un impacto en los resultados de comportamiento y podría ser mediada por el eje intestino-microbiota-cerebro.

 

omega 3

Variación genética y nutrición.

nutrigentica, nutrigenmica y epigentica, hacia una nutricion personalizada

La variación o variabilidad genética son tendencias poblacionales.

Para poder saber sobre la variación genética primero hemos de ver algunos conceptos básicos. He enlazado conceptos para que pueda profundizar en ellos.

Introducción.

Cada una de nuestras células posee dos copias completas del genoma, materna y paterna. Lo componen seis mil millones de "letras" compactadas en 46 cromosomas mediante las proteínas histonas. Estas letras corresponden a las bases de los ácidos encadenados denominadas por su inicial y éstas se leen en tripletes. Cada trío se traduce como un aminoácido, unidad básica de las proteínas. Las bases son: Guanina (G), Citosina (C), Adenina (A) y Timina (T).  Esta información se almacena en unidades denominadas genes.

Los ratones, las moscas o nosotros tenemos alrededor de unos 20.000 genes. En nuestro caso, sólo representan un 2% del genoma completo, por lo que se le denomina ADN codificante y al resto ADN no codificante. Este ADN no codificante tan numeroso no sintetiza proteínas, pero tiene otras funciones. Puede ser regulador, estructural y otras funciones que aún están en estudio o por descubrir.

Ahora sí podemos hablar de la variación.

Desde hace ya mucho se sabe que tenemos variaciones genéticas presentes en cada uno de nosotros. Esas diferencias pueden estar tanto en el ADN no codificante como en el ADN codificante. Así dos personas que posean dos secuencias de letras diferentes para el mismo gen, por ejemplo el receptor de la vitamina D, generarán receptores diferentes en cada una de ellas. Al tener maquinarias celulares particulares, necesitamos diferentes requerimientos y condiciones óptimas de trabajo para cada individuo. Aquí radica la importancia de la nutrición personalizada, a través de la investigación nutrigenómica y nutrigenética.

Variación genética. Marcadores genéticos.

Desde los años 80, gracias a los primeros estudios de variabilidad genética, se encontraron patrones de variación dentro de cada genoma humano. Es decir, se clasificaron, catalogaron y localizaron y se usaron como marcadores en el genoma, del mismo modo que se señalan puntos kilométricos en un mapa. Gracias a estos se supo que variaciones eran las causantes de patologías hereditarias en estudios familiares. A día de hoy se conocen más del 90% de las variaciones en el genoma humano y son fundamentales en la investigación de las bases genéticas de las enfermedades.

Uso de marcadores.

Así la presencia de marcadores genéticos es de fácil determinación y puede rastrearse la manera que pasa de generación en generación. Los marcadores pueden ser de dos tipos: de secuencia de ADN (inserción, deleción y repetición) o SNP (polimorfismo de un sólo nucleótido). Entonces todos los marcadores son polimórficos, lo que significa que pueden tener diferentes variantes, y son denominados alelos. Cada uno de nosotros presentamos unas 60 mutaciones o variantes alélicas, que pueden pasar a nuestra descendencia o no, generando, con el tiempo, nuevos marcadores genéticos en el Genoma Humano.

La diferencia entre salud y enfermedad esta escrita, sólo en parte, en nuestro genoma. La variación genética puede inducir a enfermedad directamente, por ejemplo una enfermedad monogénica como la hemofilia, la fenilcetonuria, el x-frágil o la fibrosis quística. También puede inducir esta variación genética a favor de enfermedades como la diabetes, la obesidad o el cáncer.

Genes y Salud. Variación genética.
Genes de alimentos. Variación genética.

Epigenética. La hambruna holandesa.

La hambruna holandesa.

Durante la segunda guerra mundial, en la ocupación nazi de los países bajos, su población castigada por una fallida operación permaneció con una prolongada hambruna. Hasta mayo de 1945, cuando fue liberado el país, habían muerto de hambre más de 18.000 personas. En este periodo nacieron unos 40.000 niños, el seguimiento de salud de éstos reveló mucha y valiosa información. Muchos de ellos pesaron menos al nacer, especialmente los afectados en el tercer trimestre de embarazo. Aunque sin hambruna crecieron bien, ya como adultos muchísimos de ellos desarrollaron diabetes. Los fetos que sufrieron la hambruna en los seis primeros meses de desarrollo nacieron con peso normal, pero su descendencia ha sido predominantemente de bajo peso al nacer y con altos riesgos de sufrir diabetes.

Con el tiempo...

Todos ellos tienen un riesgo elevado de sufrir diabetes, obesidad y esquizofrenia, si los comparamos con los que nacieron antes o después de los meses de hambruna. Estos datos son comparables con la gran hambruna que vivió China desde 1958 a 1961 donde murieron 15 millones de personas. Se dispararon los casos de diabetes, obesidad y esquizofrenia. Por lo tanto debe existir un nexo entre la falta de nutrientes de una madre gestante y la salud del bebé durante toda su vida. Afecta incluso a su propia descendencia. Todos los estudios realizados en periodos de hambruna demostraban que determinados efectos ambientales si podían heredarse de padres a hijos, y a nietos. En 1942 se definió como epigenética a la interacción de genes y ambiente para producir un determinado fenotipo.  

Mecanismos de la Epigenética.

Los mecanismos epigenéticos se ven afectados por el desarrollo, por agentes químicos ambientales, por drogas o medicamentos o por la dieta. Se pueden incluir varios factores como mecanismos epigenéticos. Uno de ellos es la metilación del ADN o la adición de un grupo metilo. Otro sería la modificación de las histonas, las proteínas de compactación del ADN. Estas modificaciones cambian la capacidad de adhesión y de compactación. Estos cambios influyen en la aparición de enfermedades como el cáncer, la diabetes, enfermedades mentales y autoinmunes, entre otras.

Por ejemplo, el mecanismo epigenético por el cual se manifiestan dos enfermedades diferentes según sea de origen materno o paterno. Se denomina impronta genética a la anulación de una de las dos copias que tenemos por metilación, cambios en las histonas o combinaciones del ADN con ARN. La deleción en la región 15q-11-q13 en el cromosoma 15 presenta el Síndrome de Angelman si es el cromosoma materno el anulado epigenéticamente. Si la impronta anula el cromosoma paterno produce el Síndrome de Prader-Willi. ¡Muy diferentes entre ellos!

OMS, IVA y azúcar. Luchando contra la obesidad y la diabetes.

WHO-OMS

El azúcar industrial, el mayor enemigo de la obesidad y la diabetes.

Este martes 11 de Octubre de 2016 la OMS ha pedido a todas las naciones dos cosas. La primera es que aumenten el impuesto a todas las bebidas azucaradas. La segunda es que emitan ayudas a la producción de verduras y hortalizas para abaratarlas. Ahora toca que cada uno se informe lo suficiente como para juzgar la efectividad que puede tener estas medidas sobre el consumo de azúcar. Después de mucho leer creo que es una decisión algo vacía dentro de los márgenes de actuación que tiene la OMS.  

Datos, datos...

Según el informe los niños obesos o con sobrepeso tienen un mayor riesgo de padecer problemas de salud graves. Diabetes de tipo 2, hipertensión arterial, asma y otros problemas respiratorios, trastornos del sueño y hepatopatías. Asimismo, pueden sufrir efectos psicológicos, como baja autoestima, depresión y aislamiento social. La obesidad infantil también aumenta el riesgo de obesidad, enfermedades no transmisibles, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta.

Los datos aportados por la organización son alarmantes. Indican que 1 de cada 3 personas tiene sobrepeso y que 42 millones de niños menores de 5 años entran en esta categoría (11 millones más que en el año 2000). El 11 % de los hombres y el 15 % de las mujeres de la población mundial son considerados obesos. Paralelamente, la diabetes de tipo 2 se ha multiplicado por 4 en los últimos treinta años, con 400 millones de adultos con esta enfermedad.

Ver más en:

http://www.who.int/elena/titles/ssbs_childhood_obesity/es/

http://content.healthaffairs.org/content/31/1/199.long

http://www.20minutos.es/noticia/2860546/0/oms-salud-bebidas-azucaradas-impuesto/#xtor=AD-15&xts=467263

Impuesto al azúcar.

Dicen que al aplicar políticas fiscales que generen un aumento del 20 % en el precio final de las bebidas azucaradas supondría una reducción equivalente en el consumo de estos productos.

La tabla adjunta muestra los resultados de aplicar un aumento porcentual al impuesto de bebidas azucaradas realizados en varios estudios. Supongamos una dieta normal y equilibrada, con 3000 kcal, que son 12552 kJ. La aplicación de un 20 al 40% más en el impuesto suponen una disminución de 30 a 200 kJ al día. La pérdida en tanto por ciento de energía diaria por estos métodos ronda entre el 0.23 %, para los 30kJ, y 1.59 % para los 200 kJ. Por lo tanto no creo que sea muy efectivo ni suponga una reducción equivalente, aunque algo siempre será mejor que nada. 

 

 

impuestos al azúcar
Obesidad y azúcar

Azúcar y Obesidad, la lucha infinita.

La ingesta de azúcares libres o bebidas endulzadas con azúcar es determinante del peso corporal. El cambio en la grasa corporal que se produce con su ingesta parece estar mediado por cambios en la ingesta de energía.

Por otra parte, el Comité Científico Asesor en Nutrición (CSN) revisó los estudios realizados, indicando que el consumo de bebidas endulzadas con azúcar acaban en aumentos de peso y de IMC en niños y adolescentes. Estudios prospectivos también confirman el vínculo entre las bebidas endulzadas con azúcares y el aumento de la obesidad.

El problema no es sólo lo que bebemos, sino también lo que comemos. El azúcar u otros mono o di sacáridos son parte de los aditivos de muchos productos que comemos normalmente. Esta ley esta poniendo en vilo a muchos empresarios. Zumos, salsas, embutidos, precocinados, congelados... No se puede imaginar todo lo que esconde la industria alimentaria. 

Ver más en:

http://www.actiononsugar.org/Sugar%20and%20Health/Sugar%20and%20obesity%20/151903.html

http://www.bmj.com/content/346/bmj.e7492

Azúcar y Diabetes, unidos para siempre.

Además de la ganancia de peso, el mayor consumo de bebidas azucaradas se asocia con el desarrollo del síndrome metabólico y con la diabetes tipo 2. Todos los datos proporcionan evidencias empíricas de que su ingesta debe limitarse para reducir el riesgo relacionado con las enfermedades metabólicas crónicas.

Dado el gran número de comorbilidades, los esfuerzos de prevención de la obesidad y de la diabetes a gran escala son ahora una prioridad para muchos países de todo el mundo. La ingesta de bebidas edulcoradas con azúcar es un importante cooperador al aumento de peso y puede conducir a un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Las bebidas azucaradas son el mayor contribuyente a la ingesta de azúcar que altera su propio metabolismo. Esto conlleva a: inflamación, resistencia a la insulina, la disfunción de las células β, presión arterial alta, así como la acumulación de adiposidad visceral y la dislipidemia aterogénica. Por estas razones y porque tienen poco valor nutricional, la ingesta de bebidas azucaradas debe ser limitada y reemplazados por alternativas saludables como el agua.

Ver más en:

http://care.diabetesjournals.org/content/33/11/2477.short

http://circ.ahajournals.org/content/121/11/1356.full

Diabetes y azúcar

La realidad del azúcar.

Esta realidad a la que me refiero es que es bueno que se controle y medie por nuestra salud y por el fondo de la seguridad social. Pero tanto al azúcar como a las grasas trans y otros nutrientes y aditivos que aumentan nuestro riesgo a sufrir enfermedades. Con esto quiero abrir el abanico de acciones, no actuando sólo contra bebidas azucaradas.

Si yo no tuviera idea de este tema me encontraría un día con que mi refresco favorito me cuesta el doble. Puede que lo pague o me pase a otro más económico, seguramente no indague mucho en el porqué, mi tiempo es oro.

La inversión real debe hacerse en Prevención y Educación Nutricional por un lado y en reducciones de jornada laboral, conciliación  y aumento de los salarios por otro, pero de esto no dice nada la OMS. Las personas de hoy día no tienen mucho tiempo, trabajar mucho por poco no garantiza que se nutran bien ni ud. ni los suyos. Las familias no tienen tiempo de cocinar lo suficiente y la mayoría busca la comodidad. Es muy injusto que una madre tenga que esperar a la autosuficiencia de sus hijos para poder realizar algo de ejercicio físico. Hay quien se los deja a los abuelos o a las clases extraescolares para poder hacerlo o para tener tiempo. No serán todos los casos, hay unas pocas personas que ganan los suficiente como para tener a alguien en casa y controlar a los niños mientras trabajan y disfrutan.

Lanzo unas preguntas para saber qué opináis:

¿Acabaremos pagando ese 20% de impuestos nosotros en vez de los empresarios?

La OMS propone disminuir el precio de verduras y hortalizas ¿Es útil cuándo los productores los tiran o los regalan por el precio al que se los compran las grandes superficies?

 

Éster de inulina-propionato. Actualización de este suplemento.

Suplementos

¿Qué es el éster de inulina-propionato? ¿Para qué sirve este suplemento?

La inulina, una fibra dietética.

La inulina es un carbohidrato no digerible que está presente en muchos vegetales, frutas y cereales. En la actualidad, a nivel industrial se extrae de la raíz de la achicoria y se utiliza ampliamente como suplemento en alimentos funcionales. La inulina y sus derivados (oligofructosa, fructooligosacáridos) son generalmente llamados fructanos, que están constituidos básicamente por cadenas lineales de fructosa.

En una amplia variedad de productos alimenticios se usa la inulina y sus derivados como: espesante, emulsificante, gelificante, sustituto de azúcares y de grasas, humectante, depresor del punto de congelación. También se emplean en la industria química-farmacéutica.  Se ha propuesto catalogar a los fructanos como "fibra funcional", en base a una nueva clasificación de la fibra dietética que considera el efecto fisiológico en el individuo. 

El nuevo estudio.

Los científicos han demostrado que las bacterias en el intestino liberan compuestos llamados Propionato, Butirato, Acetato y otros Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC). Pero sólo cuando se digieren la fibra inulina y otras fibras dietéticas. A su vez, estos AGCC provocan en la células del intestino que envían señales al cerebro para reducir el apetito.

La teoría es que mediante el suplemento de inulina-propionato, en lugar de esperar a que nuestra flora intestinal los liberen, puede reducir drásticamente los antojos de alimentos muy energéticos en nuestro cerebro.

En términos sencillos, el consumo de fibra te hace sentir más plena, que envía una señal al cerebro para que deje de comer. Los investigadores creen que han creado un "atajo" que le permite sentirse más lleno sin comer tanta fibra.

Los investigadores de la Universidad de Glasgow y el Imperial College London realizaron recientemente un estudio. Éste incluyó a 20 voluntarios. La mitad de los voluntarios bebieron un batido de leche que contenía algo llamado éster de inulina-propionato, mientras que el de la otra mitad contenía sólo inulina.

Enfermedades para las que es útil.

Hablamos de enfermedades.

No sólo de saciedad debemos hablar cuando alimentamos bien a nuestra flora bacteriana. Además tiene un impacto global, tanto a nivel emocional como físico. Aunque mejoren y se hayan demostrado relaciones entre disbiosis y enfermedades mentales voy a centrarme en los parámetros físicos. Estos son Ácidos Grasos libres, Colesterol, Glucosa e Insulina circulantes en sangre y las hormonas GLP1 y PYY. La acción de la flora bacteriana disminuye los AG y colesterol en sangre y aumenta la sensibilidad a la insulina, haciéndola más efectiva. La captación de AGCC en las células intestinales libera las hormonas de saciedad, viajan directamente a nuestro cerebro. 

Enfermos con perfiles lipídicos altos y diabéticos son los que más interés pueden tener por este tratamiento. También como inhibidor del apetito selectivo se puede usar en tratamientos de obesidad. Esta suplementación alimenta a nuestras bacterias, y además nos provee de señales que desatan la respuesta neurológica en el eje intestino-cerebro, de esta manera nos hace sentirnos saciados/as. 

No olvidemos que es un suplemento.

Cómo todos los suplementos, hay que usarlos con precaución. Debemos consultar con los profesionales, pues si los usamos cuando no estamos enfermos, hacemos que nuestro organismo se vuelva vago. Además, la inclusión de AGCC asociada a la inulina puede limitar el crecimiento de nuestra flora bacteriana buena, un dato que no ha quedado muy claro. Las bacterias que las producen se inhiben cuando hay en el medio muchos de estos productos.

Todo suplemento debe aplicarse con un fin en caso agudo o en una fase de choque, pero no tomarlo como algo constante. Tiene efectos secundarios, al aumentar la actividad bacteriana también incrementa las flatulencias. O puede inducir distensión en el estómago. En personas con patologías instauradas puede no ser muy ventajoso.

 

 

¿Cuál es el impacto real del suplemento?

Cómo en todos los estudios tenemos que observar si el número de participantes es el correcto. Las muestras de los estudios que se están realizando son muy pequeñas. Lo interesante en este caso es realizar estudios completos sobre pacientes enfermos y sanos en diferentes etapas de su vida, donde se puede correlacionar con el sistema endocrino en su conjunto. También usan un software para la resonancia magnética funcional con un grado de error considerable.

Demostrada la real simbiosis de nuestra flora, este tipo de suplementos puede tener efectos beneficiosos en caso de tener el colesterol alto, de querer controlar la insulina o de perder peso. Pero siempre de manera puntual, lo mejor es reconducir nuestros hábitos a nuestra situación.

Las alternativas están disponibles, conoce tu flora intestinal.

Este suplemento es un probiótico para nuestra flora intestinal buena. Además incorpora otra molécula que se libera cuando la bacteria digiere la inulina. Este proceso es natural en nuestras bacterias, les damos de comer y ellas nos aportan muchos beneficios. Lo ideal es, por tanto, saber que comen nuestras bacterias y dárselo.

Así pues es precisamente la dieta mediterránea la que mejor se ajusta a las necesidades de ambos simbiontes. La presencia diaria de frutas y verduras de temporada, las legumbres y la preferencia de productos integrales son la clave. Podemos afinar según la situación personal. Para cada uno hay una manera de organizarlo y tener un equilibrio real.

 

Vídeo

 

 

Disbiosis o la alteración de la flora bacteriana.

microbioma, bacterias y disbiosis

La Disbiosis se sitúa entre enfermedad y teoría

Disbiosis es la "enfermedad" que presenta irregularidades microbianas sobre o dentro del cuerpo. La disbiosis es más prominente en el tracto digestivo o en la piel, pero también puede ocurrir en algunas superficies expuestas o en las mucosas como en la vagina, los pulmones, la nariz, los senos, las orejas, las uñas o los ojos.

¿Es una enfermedad?

Las comillas en la disbiosis como en enfermedad se refiere a que no está registrada en el CIE. Es decir, está catalogada como enfermedad poco común, pero es debido a la falta de estudios al respecto. Con los avances en genética ahora podemos identificar bacterias anaerobias sin necesidad de un difícil cultivo anaerobio muy costoso. Gracias a estas técnicas se está relacionando la disbiosis con otras patologías que no están bien estudiadas, como son la enfermedad de Crohn, el síndrome del intestino irritable, el cáncer colorrectal o el hígado graso no alcohólico. Y con otras más estudiadas como la obesidad, la diabetes o la aterosclerosis. Incluso se han dado correspondencias con enfermedades mentales como la depresión, el insomnio, el autismo y la pérdida de líbido. Muchos autores equiparan a la relación con nuestro microbioma como un segundo cerebro

El equilibrio entre las poblaciones.

En pequeñas cantidades las colonias microbianas se establecen en nosotros siendo benignas o beneficiosas en la mayoría de los casos. Este beneficioso y adecuado tamaño de las colonias microbianas realizan una series de funciones en nuestra homeostasis provechosas y necesarias. También protegen el cuerpo de la penetración de microbios patógenos. Estas colonias microbianas beneficiosas también compiten las unas contra las otras de modo que ninguna colonia microbiana específica domina.

Bacteroides biacutis.

Cómo evitar la Disbiosis de nuestro microbioma

Para cuidar nuestra flora debemos conocerla un poco. Ya se han realizado numerosos estudios en la búsqueda de su funcionamiento e identificación. Para distinguirlas las dividiremos en "buenas" y "malas", aunque no es correcto puesto que todas son buenas y necesarias pero en un número poblacional determinado.

Las buenas son las protectoras o lácticas, las inmunomoduladoras y las muconutritivas. Producen agua oxigenada e inductores de respuesta inmunitaria. Mantienen la estructura de barrera propia del intestino. Liberan ácidos grasos de cadena corta que suponen el 90% de la nutrición del epitelio intestinal y producen en él la expresión de genes protectores. El ambiente ácido que crean corrige la liberación de amoniaco por las malas transformándolo en amonio.

Las malas son fermentadoras de proteínas, producen aminas biógenas, amoniaco y otros productos tóxicos. Lo nocivo de las "malas" es que lo hagan en demasiada proporción, ya que como he mencionado antes, son necesarias y en densidades bajas también tienen efectos positivos para nuestra salud. El sobrecrecimiento de proteolíticas induce a la inflamación y a la alteración de la permeabilidad del intestino. Su mantenimiento en el tiempo se expresa con sobrecarga hepática, con alteraciones metabólicas y la aparición de alergias tipo III a muchos alimentos.

Alimentos para nuestra flora intestinal.

Para cuidar a las que más nos favorecen, y que a su vez controlan el número de las que nos pueden hacer enfermar, podemos consumir alimentos probióticos y prebióticos y suplementar las bacterias que nos faltan en número. La garantía es llevar una alimentación equilibrada, es decir, volver a comer fruta y verdura diariamente, 5 raciones al día, y aumentar la fibra dietética, con la sustitución de los productos refinados por las integrales. Y ahora, poco a poco:

PROBIÓTICOS: Son alimentos que contienen bacterias, ya que se han usado para manufacturarlos. Estos son yogures, kéfir y otros fermentados, como encurtidos, chucrut, etc.

PREBIÓTICOS: Son alimentos ricos en fibras solubles y fructooligosacáridos que favorecen la nutrición y el establecimiento de las bacterias buenas. Se pueden incluir aquí la sopa miso, el chocolate negro, las algas y el vino, los cuales favorecen la nutrición de las bacterias buenas existentes.

LA FIBRA: Esta presente en todos los alimentos vegetales, en menor o mayor proporción, debido a las técnicas para industrializar los alimentos muchas veces se elimina la fibra para su uso, como en las harinas blancas refinadas para hacer pan blanco. Siempre deberíamos habituarnos a comprar los alimentos más naturales o integrales, así los tenemos en casa disponibles. Además comer todos los días 2 platos de verduras y 3 raciones de frutas, asegurando así que nuestras bacterias "buenas" tengan su ración de fibras solubles e insolubles.

SUPLEMENTOS: A veces es necesario tratar la disbiosis con los mismos organismos que componen nuestra flora bacteriana, con "medicamentos" a base de bacterias y que no están presentes en los alimentos o que podamos "alimentar" con ciertos nutrientes. Siempre que uses alguno de estos productos que sea bajo la prescripción y seguimiento de un profesional. 

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