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¡Ya hemos dado por hecho que todas las bacterias son perjudiciales!

La guerra contra las bacterias.

Éste hecho es muy peligroso y nos encamina a una guerra en la que tenemos todas las de perder. Las bacterias estaban aquí antes que nosotros y si a nosotros nos pasara algo ellas seguirán evolucionando. Toda la tierra vive en armonía con ellas pero estamos empecinados en hacer la guerra y luchar contra un equilibrio natural, en vez de aprender de él. Me gustaría comentarles algunos detalles de lo que nos hacen ver y creer. Sin embargo tenemos que ser cautos ya que lo que pretenden es ganar dinero, no que estemos sanos y saludables.

Una superficie sin bacterias naturales es una oportunidad para colonizar.

Nos han inculcado la idea de que las cosas estériles son más sanas que las que contienen bacterias. Es totalmente falso. Si afirmo que es mejor que hayan bacterias saludables que controlen a las patógenas probablemente me llamen loco, pero todo el ecosistema en el que vivimos está plagado de bacterias y es mejor que sea de esta forma.

La historia microbiológica ha instaurado una cultura bactericida y una moda anti-bacteriana que subyace a las teorías de patología de Pasteur y Koch y de selección natural de Darwin. El 80 % de las bacterias no hacen nada malo cuando predomina un 10 % las bacterias fermentadoras beneficiosas o sintrópicas, ya que promueven un equilibrio en las que todas están contentas. El 10 % restante de bacterias oxidativas patógenas o entrópicas no pueden hacer frente al 90 % restante. El ambiente en el que vivimos no es un escenario estático como se propone en la selección natural, hay muchas especies que colaboran en él. Pensemos en la flora intestinal, de la piel, de los ojos, vaginal... No solo en nosotros, los humanos, cada especie, animal o vegetal, tiene una flora asociada para su correcto funcionamiento.

Muy importante en relación a este anuncio de los Morancos, los famosos no deberían anunciar productos. En España vamos por detrás en este sentido, muchos países tienen leyes que prohíben que los famosos publiciten marcas que pueden influir en nuestra salud.

"Todas las enfermedades comienzan en el intestino"

Hipocrates, 460-370 a. C.

La guerra sin fin.

Cómo ya sabemos, hay muchos problemas con la resistencia a antibióticos. Nos han metido en la cabeza un concepto de naturaleza y sociedad como si fuera un campo de batalla en el que dos fuerzas abstractas (Selección natural y Mercado) están llevando a la humanidad al borde del precipicio.

La industria farmacéutica se llena los bolsillos, mientras que nosotros tomamos más antibióticos aumenta también la del ganado que después nos comemos. Un animal tratado con antibióticos para aumentar su engorde es un animal sin su flora bacteriana normal. Con ello quiero decir que comemos animales con un déficit beneficioso y un superávit de tóxicos sin metabolizar. Son las bacterias las que eliminan los tóxicos que cualquier especie come.

Un antibiótico mata indiscriminadamente. Puede que elimine las bacterias que producen un fuerte olor en su sudoración, pero también a su flora bacteriana normal. Ésto deja su axila libre para que cualquier bacteria, saludable o no, la colonice. Más vale controlar la ingesta de ácidos grasos saturados y de proteínas que modifican nuestra flora intestinal normal. Después estos ácidos grasos son exudados por nuestras propias glándulas sebáceas y favorecemos la proliferación de dichas bacterias. ¡Les estamos dando de comer!

“Actualmente más del 95% de las enfermedades crónicas son provocadas por alimentos, ingredientes tóxicos, deficiencias nutritivas y falta de ejercicio físico.”

Hay muchas bacterias buenas.

En este anuncio hay unas bacterias superenrrolladas que cantan y todo. Primero aclarar que la cerveza se hace con un hongo, no con una bacteria. Pero bueno. Lo más llamativo es sin duda el miedo que sufre ese pobre hombre. Cuando bebe dicha cerveza seguro que tiene el mismo sentimiento.

Tenemos presente que alguna hay buena, sólo las que nos dan vino, cerveza, sidra, pan, yogur, chucrut... Cómo se puede observar son cosas que se compran. Os voy a nombrar otras cosas buenas pero que no se promocionan porque son inmateriales:

  • Los humanos somos lo que somos gracias a 90.000 secuencias víricas completas y 300.000 secuencias víricas parciales en nuestro genoma. Ello ha permitido que se desarrolle la placenta, por ejemplo. Somos mamíferos placentarios gracias a los virus.
  • En humanos 250 genes completos son bacterianos. El flagelo de nuestros espermatozoides es bacteriano. Desde hace 2.000 millones de años el axón de nuestras neuronas se originó por las bacterias asociadas a nuestro organismo. Los conos y bastones de nuestro sistema de visión también es de origen bacteriano.
  • Usted es 100 % usted, ¿no? De ese 100 % sólo el 10 % son células eucariotas con su información genética. El 90 % de las células restantes son bacterias y hongos. Sólo el peso de la flora intestinal oscila entre 2 y 3 kilos.
  • Helicobacter pylorii, la famosa bacteria de las úlceras, esta presente en 1 de cada 2 personas. La incidencia de úlcera es de 1 de cada 100 personas. Eso significa que 49 personas tienen la bacteria pero no la úlcera. Tal vez haya que indagar más en el origen de la enfermedad y demonizar menos a esta bacteria.

“Aquellos que creen que no tienen tiempo para hacer ejercicios, tarde o temprano tienen que buscar tiempo para estar enfermos”

Edward Stanley, 1826-1893 d. C.

¡Las bacterias son tan malas como el llanto de un bebé!

Esto ya es demasiado. Primero que nadie en su sano juicio se llevaría un bebé a un cine. Además el llanto de un bebé debería incentivar en nosotros el querer ayudarle, no el disgustarnos por su llanto.

Mezclar sentimientos profundos como los que generan la navidad, las vacaciones o el ocio con los amigos con el consumo de un producto deberían ser prohibidos. La vida se puede disfrutar igual de bien sin sus productos, no hace falta que afirmen que con sus productos van a ser mejores momentos. Incluso sin ellos se podría disfrutar de más tiempo de vida y por tanto de más momentos.

Otros nos ganan mezclando el humor con el producto, como en este anuncio. El producto anunciado debe ser lo suficientemente inocuo como para que usen este método sin herir a nadie. A nadie le hace gracia tener una adenopatía axilar por eliminar a su flora axilar protectora usando un desodorante con antibióticos con el único fin de que no le cante el ala.

Las empresas quieren vender, a costa de lo que sea. No les importa nada nuestra salud, nada. Tienen que obtener beneficios usando los químicos que necesiten. Por ejemplo, la agricultura intensiva que con sus fertilizantes químicos producen 40.000 muertos, 24.000.000 de intoxicaciones, 1.000.000 de casos de esterilidad y 5.000.000 de enfermos crónicos al año relacionados con sus actividades. Otro ejemplo es la industria multinacional farmacéutica que no ganaría nada si tendiera a curarnos, perdería a todos sus clientes. No quieren curarnos.

Recomendaciones finales.

Hace poco le enseñé a mi sobrina adolescente de dónde viene el acné que sufre. Les indico lo mismo que a ella, tiene una infección de Actinobacter acne por no cuidar su flora bacteriana y comer exceso tanto proteínas asociadas a grasas saturadas como las propias grasas saturadas en si.

Para evitar toda infección bacteriana sólo debemos cuidar nuestra flora normal. Para ello debemos darle de comer. ¿Qué comen las bacterias beneficiosas? Fibras solubles e insolubles y oligosacáridos de frutas, verduras, algas, legumbres y cereales integrales. Si las alimentamos ellas nos dan:

  • Vitaminas, entre ellas la K o la B12.
  • Minerales y oligonutrientes, aumentando su biodisponibilidad.
  • Ácidos grasos de cadena corta, éstos promueven a su vez el rendimiento deportivo.
  • Hormonas y neurotransmisores, el 90 % de la serotonina corporal se obtiene de nuestras bacterias intestinales.

Parece que aceptamos a ciegas que por ser mediterráneos comemos todo en base a la dieta mediterránea. Es un tremendo error. Hemos olvidado la dieta mediterránea, por mucho que nos cueste aceptarlo. ¿Acaso comemos una vez en una semana carnes rojas y cuatro veces en la misma de legumbres? ¿O comemos 2 o 3 raciones de fruta y 2 de verdura a diario?

Fuente: Microbiótica. Nutrición simbiótica y microorganismos regeneradores.

Perspectiva biológica de las bacterias y los virus

No fue realmente necesario que un profesor me indicara que las bacterias, hongos y virus son seres indispensables para la vida. Gracias a la ingeniería genética ahora disfrutan de un enorme potencial para muchísimas aplicaciones. Aún así siempre pensamos en ellas como las que nos enferman y matan. El uso indiscriminado de bacteriostáticos, bactericidas y antibióticos tiene unas consecuencias que debemos conocer y analizar. Ahora mismo su casa puede ser más estéril que un quirófano y su vientre como un desierto desolado.

¿Cómo llevar la contraria en este tema?

Han sido muchos años de moldeamiento mental, la idea de lucha o muere y de que todos ellos son patógenos está impresa en nosotros. Cualquier crítica a un modo de pensar sobrepasa el límite científico. Entonces se convierte en un ataque a la estructura intelectual sobre el nos hemos construido la vida. Me gustaría destacar aquí a L. Margulis, una mujer científica que lucho hasta el final por desbancar el "establishment" científico. Lynn Margulis es conocida por la Teoría de la Simbiogénesis, aceptada pero no incorporada en las teorías evolutivas. Ella apoyaba también la Hipótesis Gaia de J. Lovelock, al que tildaron de loco sus otros compañeros científicos neo darwinistas. ¿Quién esta detrás de todo esto? Como siempre hay muchos motivos económicos.

Evolución, uso y aplicaciones de bacterias y virus

Hablando de nutrición, parece que no podemos eliminar la imagen de la pirámide. La cadena alimenticia se resume en esa visión cuando realmente es mucho más complejo. Se establecen relaciones en forma de redes, como las neuronas en nuestro cerebro. Restamos importancia a las otras especies y negamos con ello hechos como que las bacterias limpian muchos de nuestros estropicios. Además fijan el nitrógeno atmosférico que las demás especies incorporamos mediante la dieta. Pueden provocar cambios en la atmósfera, por ellas estamos respirando este aire, incluso contribuyen a la formación de nubes.

Los virus

De ellos sabemos que participan del control poblacional bacteriano a nivel global. Que fueron indispensables para la formación de la célula eucariota, nuestras células. Gracias a los virus hemos desarrollado desde la telomerasa hasta la placenta. Cuando una madre inmuniza a su lactante, lo que pasa a su bebé a través de la leche son microARNs de origen viral. La integración de virus en nuestro ADN ha sido esencial para la evolución. Tanto es así que en centenares de investigaciones se han encontrado virus endógenos con actividad propia, sobretodo en el periodo embrionario. Este hecho también explica la creación de virus híbridos patógenos producidas en la elaboración de vacunas por nuestras células en cultivo. Es decir, nuestros órganos y tejidos pueden producir virus híbridos en determinadas situaciones en las que se activan regiones de nuestro ADN. ¡Es una locura aceptar esto sin entenderlo! A pesar de todo lo que nos han dado, los virus son todos malos por definición.

Las bacterias

Los avances han dado la posibilidad de que las usemos indiscriminadamente; cerveza, vino, pan, yogures, quesos, enzimas, aditivos alimentarios, azúcar y jarabes, carnes procesadas, pigmentos, insulina, hormona del crecimiento, vitaminas, hemoglobina, factores de coagulación, interferones... La importancia económica de la Biotecnología en Alimentación y para las farmacéuticas es enorme. De todas ellas destaca la producción de antibióticos. A pesar de esto las bacterias hacen cosas tan maravillosas como pasar material genético de las algas a la flora intestinal de los japoneses mejorando el desarrollo cerebral y de comportamiento. Según estos avances, la Microbiótica se puede definir como el estudio las comunidades de microorganismos residentes en un ecosistema determinado para promover la salud y el equilibrio en dicho ecosistema. Según la microbiótica puede combatirse una población bacteriana que produce una enfermedad con otra que la controle y dejarnos de tanto ambiente estéril y antibióticos.

Comedores de bacterias
antibióticos

Cuando se usan antibióticos...

Destruimos también nuestra flora intestinal. Al eliminarlo por la orina, destruimos las bacterias propias de los ecosistemas que nos rodean. Esta destrucción lleva además a la proliferación de formas resistentes a los antibióticos. Un ejemplo práctico son los hospitales y su asepsia. Con el paso del tiempo los hospitales han generado las cepas bacterianas más resistentes y virulentas. El uso de antibióticos está relacionado con cambios drásticos en la composición de las heces, variando el factor entre el doble y 10.000 veces. Afectando a la concentración de hormonas, azúcares, ácidos grasos y ácidos biliares. Estas hormonas tienen funciones muy importantes para la salud. Ellas modulan nuestro sistema inmunológico, las funciones reproductivas, el equilibrio mineral, el metabolismo del azúcar, y muchos otros aspectos importantes del metabolismo humano.

Fomentamos la mentira

La concepción de los microorganismos como temibles enemigos externos ha sido el triste legado del fraude de Pasteur. La deformidad del concepto se une al fraude del darwinismo. Esta corriente científica ignoró y oculto las ideas acertadas de otros evolucionistas. Desde su origen en el darwinismo han estado implicados intereses económicos, ideológicos y de poder. La cultura esta en manos del poder económico que controla la investigación, la industria farmacéutica, la formación de expertos, etc. No podemos esperar que la realidad se imponga a la mentira.

La concepción de la vida como lucha permanente necesita de enemigos, y cuando no los tiene, los crea. Son muchas las trabas que ponen y son los ciudadanos los que tienen que comenzar a relacionarse con las otras especies respetando el equilibrio entre todos los componentes de la vida.

Sin pánico ni escepticismo

Los antibióticos no son malos, con este post no quiero decir eso. Evidentemente, gracias a ellos se han salvado grandes obstáculos en la medicina y la vida de muchas personas. Pero no son la panacea que arregla todo. Hemos de aprender todas las posibilidades de curación a través del mantenimiento de nuestro equilibrio, normalmente destruido al usar los antibióticos. Con sólo promover que nuestra flora bacteriana este sana podemos evitar enfermedades sin acudir a las farmacéuticas. ¿Quiere conocer cómo? Realice un comentario, escríbame un correo. Siempre es bueno mantener viva la curiosidad.

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