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La propuesta publicada en La Sexta

Hace dos días salió una noticia. La Sociedad Española de Obesidad pide una Ley que permita a los trabajadores realizar ejercicio en el centro de trabajo y en horario laboral. Al más puro estilo USA. Dejo el enlace aquí para que os situéis mejor. La verdad es que la propuesta de Ley me hizo pensar mucho y generó un debate interno. Además tengo experiencia en este tema, una vez tuve un gimnasio en mi antiguo centro de trabajo. La experiencia en Estados Unidos muestra una serie de inconvenientes. Al mobbing laboral se le suma el mobbing por motivos de salud. Además se establecería un sistema biomédico que busca la enfermedad en el individuo y no en su entorno. ¿Me ayuda a analizarlo mejor?

Ley que regule el horario laboral

Lo realmente importante es que se regulen los horarios laborales. Qué den lugar a que los empleados y empleadas puedan disfrutar de sus hijos, de realizar ejercicio, de poder hacer de comer... De tener, en definitiva, vida personal, social y familiar. Las propuestas son buenas pero no sólo es la práctica deportiva lo importante para luchar contra la obesidad. Hay muchos aspectos de la vida de un trabajador o trabajadora que favorecen esta lucha y su bienestar dentro de la empresa. Está muy bien que una empresa tenga a disposición material deportivo para los empleados, ¿pero quién los guía en esos momentos? ¿La empresa va a pagar a un profesional para estar allí y atenderles en los momentos en que se pueda parar de trabajar para realizar ejercicio? ¿Cuántas empresas pueden permitirse algo así? Al final el peso recae sobre los propios empleados y empleadas.

Por Ley también...

¿Debería premiar la empresa a los más saludables y sostenibles? La concienciación de un empleado o una empleada debe nacer de su educación y su cultura. De personas que, en general, dispogan de tiempo para realizarse en su vida. Si no, deberíamos volver a que nos paguen por reciclar y otros incentivos que se perdieron en el camino... Ya en broma, me imaginaba un inodoro con pedales y una dinamo para estar en tu puesto. Trabajas, haces ejercicio, no necesitas ir al baño y estas produciendo electricidad limpia gratuita. ¡Todo en uno!

Gracias a Ángela Solano Caballero por su colaboración.

Fosfatos. Colaboración con El Pais.

Hace un par de días me sorprendieron: me llamaron de El País para realizar una entrevista. El tema eran los fosfatos, un nuevo estudio que ha relacionado el exceso de fosfatos con el sedentarismo. Un curioso artículo científico que se suma a los que ya se han desarrollado y que algunos hemos visto en mi web.

Alteraciones del fosfato sobre la microbiota.

El exceso de fosfatos en la dieta ha de pasar la barrera intestinal formada por nuestra microbiota intestinal. Primero comen nuestras bacterias, luego nosotros. El desequilibrio de sales en el intestino promueve una disbiosis. Crecen las especies que promueven la producción de ROS (especies reactivas de oxígeno) y urotoxinas (indoxil fosfato y p-cresil sulfato).

Otro factor que puede alterar nuestra microbiota es el equilibrio entre los iones calcio y fósforo, relación que debe ser 1 a 1. El exceso de fosfato respecto al calcio provoca la reducción de las poblaciones de especies de Clostridium. Esta especie esta implicada en la producción de ácidos grasos de cadena corta. Los cuales se relacionan con un aumento del consumo de oxígeno durante la práctica deportiva.

Además el fosfato...

Pasada la barrera microbiana, una vez que está el exceso de fosfato en nuestro organismo puede actuar de diversas formas. El fósforo tiene muchas funciones en el metabolismo. Muchas de las enzimas de nuestras propias rutas metabólicas están controladas por la concentración de fosfato inorgánico. En especial las enzimas implicadas en el metabolismo energético (grasas y azúcares).

Al igual que el fosfato controla la acción enzimática también controla la expresión de ciertos genes. En el caso del artículo sobre genes relacionados con la síntesis de ácidos grasos en el músculo esquelético. Y usarlo como combustible mientras se realiza ejercicio físico. La baja expresión de los genes hace que se consuma menos cantidad de oxígeno por parte del músculo, el cual no puede oxidar las grasas para obtener energía.

Enlace al artículo de Buenavida de El País

Recomendaciones de la OMS sobre el ejercicio

Meta: ¡Ejercicio!

La actividad física se refiere a todos los movimientos que realizamos con gasto energético. El ejercicio físico es la programación de la actividad física. La falta de ejercicio o sedentarismo contribuye al deterioro de la salud aumentando el riesgo de desarrollar distintas enfermedades, se hace pues rotundamente necesario combinarlo con una dieta variada y equilibrada para tener una buena salud y bienestar físico e intelectual.

La OMS recomienda ejercicio físico para niños mayores de 5 años y adolescentes menores de 17 años, 60 minutos acumulativos diarios de intensidad moderada a intensa. Para los mayores de 18 años, 150 minutos moderados o 75 minutos intensos a la semana. Es muy poco el tiempo que tenemos que usar si la semana tiene 10.080 minutos. También recomiendan a las empresas facilitar en el trabajo el desarrollo de programas que promuevan la actividad física y la alimentación saludable.

El ejercicio para llegar a la meta

Ejemplo de ejercicio.

Hace poco instalaron máquinas de ejercicio al aire libre en un parque al que voy todos los días a pasear con mi amiga Flecha. Con la lluvia y el viento se hace peligroso el patinar por ciudad así que perdí la programación de mi actividad. La estoy recuperando gracias a rediseñar los paseos, en ellos incluyo, además de pasear, 30 minutos de elíptica y 15 minutos corriendo de vuelta a casa. ¡A lo tonto hago 225 minutos a la semana!

Sobre las recomendaciones deciros que no debemos dejarnos llevar y ser conscientes y constantes. Es muy poco el tiempo que debemos invertir a la semana como para arriesgarse a tener una enfermedad; detrás de ellas hay evidencias científicas válidas para la gran mayoría de las personas.

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